sábado, 13 de agosto de 2016

Cazafantasmas (2016)

Al menos el logo sigue siendo genial...

Finalmente y luego de un tortuoso y largo camino, una nueva película de los Cazafantasmas … ahem, perdónLAS Cazafantasmas ha llegado a las salas de cine de la mano de Sony, y sería muy fácil juzgar esta película comparándola con la excelente original y su decente secuela, pero eso sería injusto para esta producción, por lo que en esta crítica evaluaremos la película por sus propios méritos.

Aunque eso no quiere decir que esta nueva versión no tenga unos zapatos muy grandes que llenar, y la verdad es que no lo consigue en ningún momento, pero eso no significa que no tenga algunas cosas que la salven de ser un total desastre.

La película comienza con la académica Erin Gilbert (Kristen Wiig), quien está intentando dejar atrás su pasado interés en lo sobrenatural para convertirse en una profesora respetada de su universidad, sólo para ser despedida de su trabajo cuando su vieja amiga Abigail Yates (Melissa McCarthy) la involucra en una cacería de fantasmas. Luego de perder su empleo, Gilbert acepta trabajar con Yates y su asistente experta en tecnología Jillian Holtzmann (Kate McKinnon) para intentar atrapar un fantasma; a este grupo se une también la empleada del metro Patty Tolan (Leslie Jones) para completar el cuarteto protagónico que se enfrentará a una ola de apariciones sobrenaturales por todo Nueva York, cuya intensidad hace sospechar a las chicas que algo raro está provocando estas anomalías.

Eventualmente, las Cazafantasmas identifican al villano de la película, Rowan, un marginado social que desea destruir el mundo utilizando fantasmas y que en realidad es uno de los antagonistas más patéticos y aburridos que he visto en mucho tiempo. Un buen villano es capaz de elevar una película, mientras que un mal villano simplemente provoca que la audiencia comience a mirar su reloj y a preguntarse cuánto falta para que termine la función.



El principal problema que tiene la película en sí, es la falta de química en pantalla de las cuatro protagonistas, al grado de que en muchas ocasiones parece que cada una de las actrices está en una película distinta, por lo que en verdad es muy difícil creer que forman un equipo sólido capaz de actuar juntas o que existe algún lazo de amistad entre las cuatro.

Otro aspecto a notar son los efectos especiales, que con un presupuesto de $144 millones de dólares, se esperaría que fueran buenos, por lo menos al nivel de lo que hemos visto en películas recientes como Jurassic World o The Force Awakens y sin embargo, los fantasmas de computadora en esta versión parecen modelos sin terminar en varias tomas, al grado de que me recuerdan a los efectos especiales de las películas de Scooby Doo que se estrenaron hace ya bastante años. El estudio realmente dejó mucho qué desear en este aspecto.

En cuanto a la música, en realidad podemos decir que la instrumentalización durante la película es completamente olvidable, y que la nueva versión del tema de los Cazafantasmas realizado por Fallout Boy califica como una total abominación y un ataque al buen gusto en cualquier parte del mundo.


Decía al principio que la película tenía un par de cosas que eran divertidas o valían la pena, y estas son el personaje Kevin que interpreta Chris Hemsworth, y Kate McKinnon, quien se roba varias escenas de la película y parece ser la única del cuarteto protagonista con algún interés en hacer algo agradable con su personaje. En cuanto a Hemsworth, es divertido verlo interpretar a un idiota despistado y de hecho, el actor muestra un rango para la comedia bastante más amplio de lo que cualquiera esperaba. La escena en la que las cuatro Cazafantasmas prueban sus invenciones es entretenida también, pero en realidad estos momentos son muy pocos y no logran ni de broma levantar la película, convirtiéndose más en chispas muy esporádicas en un filme que no tiene nada en qué sostenerse.

Las Cazafantasmas está dirigida por Paul Feig, quien anteriormente hizo un buen trabajo en The Heat y mostró gran habilidad como director en Bridesmaids, por lo que me sorprendió bastante que en esta ocasión realizara una labor tan mala detrás de las cámaras, o que, haciendo equipo con Katie Dippold (su co-guionista de cabecera) escribiera un libreto tan pobre y falto de risas.

Lo único que puedo decir es que este remake es bastante mediocre, innecesario, no es divertido y que los dos o tres momentos en que algo entretenido sucede no justifican verlo.

Calificación: 2/10


1 comentario:

  1. Respecto a esta película sólo puedo resumir lo que siento por su fracaso con este proverbio alemán:
    "Schadenfreude es la alegría más bella, ya que proviene del corazón."

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