miércoles, 27 de abril de 2016

El Vuelo de los Dragones, una joya olvidada de la animación.


Protagonistas de El Vuelo de los Dragones.

En 1982 la difunta empresa de animación Rankin-Bass, responsable de una muy interesante adaptación animada de El Hobbit y de la excelente El último Unicornio tanto como de las series animadas Thundercats y Silverhawks, estrenó para televisión una película animada que hasta el día de hoy se sostiene como una de las más únicas y disfrutables dentro del género fantástico; esta cinta no es otra sino El vuelo de los Dragones (The Flight of Dragons).

Con animación realizada por el estudio TopCraft (que más adelante se convertiría en el galardonado Estudio Ghibli) y dirigida por Arthur Rankin y Jules Bass, esta producción animada está basada en dos libros de fantasía publicados algunos años antes, los cuales son El Dragón y Jorge (la primer novela de la serie del Caballero Dragón) escrito por Gordon R. Dickson y El vuelo de los dragones, escrito por Peter Dickinson; usando estas bases el guionista contratado por el estudio, Romeo Muller, combinó ambos libros tomando del primero la base para la historia y del segundo tomó el título, las ideas acerca de la biología de los dragones y el nombre del autor que fue dado al protagonista de la película. Tal vez lo anterior suene complicado, pero en realidad Muller hace un buen trabajo integrando ambos libros en un guión sencillo y sólido que es entretenido y fácil de seguir para el público infantil.

Peter Dickinson, un héroe amante de la ciencia.

La película nos narra la historia del final de la Era de la Magia, un evento que es el resultado de la cada vez mayor confianza de la humanidad en la ciencia sobre lo místico y sobrenatural, lo cual ha provocado que todos los seres mágicos, entre los que se encuentran hechiceros, hadas, unicornios, ogros y desde luego dragones, estén comenzando a desaparecer sin dejar ningún rastro.

A fin de garantizar la supervivencia de la magia, el Hechicero Verde Carolinus convoca a una reunión de emergencia con sus tres hermanos: el Mago Azul Solarius, el Hechicero Amarillo Lo Tae Zhao y el Brujo Rojo Ommadon a fin de proponerles la creación del Último Reino de la Magia, un lugar oculto del resto del mundo en donde todas las criaturas mágicas o sobrenaturales puedan sobrevivir en paz. Solarius y Lo Tae Zhao están de acuerdo con la idea pero no así Ommadon, quien propone al contrario que se le permita usar su magia negra para manipular a la humanidad y provocar una guerra que destruya a todos los seres humanos, algo que los otros tres magos no pueden permitir aunque desafortunadamente para ellos, las leyes de La Antigüedad, que rigen sus poderes, les impiden luchar entre sí, por lo que a fin de robar la corona de Ommadon y así neutralizar sus malignos poderes, tendrán que enviar un grupo de héroes en una misión para detener al malvado Brujo Rojo.

Ommadon, el terrible Brujo Rojo

A fin de llevar a buen término esta difícil tarea, Carolinus decide mandar a su dragón, Gorbash, y al valeroso caballero Sir Orrin Neville al Reino Oscuro de Ommadon, aunque para garantizar el éxito de la aventura, Carolinus consulta con La Antigüedad, la ya mencionada fuente de sabiduría que rige las relaciones entre los cuatro hechiceros para pedirle auxilio. Es de este modo que Peter Dickinson, un joven escritor de fantasía y diseñador de juegos de mesa que es además un dedicado estudiante de las ciencias, es arrancado del siglo XX y transportado a la era de la magia, en donde es recibido por Carolinus y Gorbash. Una vez en éste mundo mágico Peter se enamora a primera vista de la hija adoptiva de Carolinus, la bella Princesa Milisande, quien a la vez termina enamorándose de Peter.

Al enterarse de esto, Ommadon envía a su poderoso dragón, Bryagh, con la orden de asesinar a Peter y durante el enfrentamiento resultante, Carolinus es forzado a usar su magia para terminar con el conflicto, con el terrible efecto secundario de combinar la mente de Peter con el cuerpo de Gorbash, uniéndolos en uno sólo. Siendo que Peter ignora todo acerca de cómo ser un dragón, a Carolinus no le queda otra opción que enviar al anciano dragón Smrgol a la misión a fin de que pueda enseñarle a Peter lo necesario acerca de su nuevo cuerpo.

A partir de aquí comienza el viaje hacia el reino de Ommadon, en el que este pequeño grupo encontrará nuevos aliados como son el lobo Aragh, el elfo Giles y la cazadora Danielle, quienes les ayudarán a enfrentar las dificultades que les pondrá el Brujo Rojo en el camino, las cuales serán temibles, tales como la emboscada de las ratas Sandmirk en el bosque, el ataque del Ogro que vigila la entrada al reino de Ommadon y más adelante dentro de las tierras oscuras la pelea con el terrible Gusano de Sligoff, una gigantesca bestia que secreta ácido y, finalmente, el ataque de un ejército de dragones liderado por el maligno Bryagh.

Bryagh, el malvado dragón de Ommadon.

El enfrentamiento final entre Peter y Ommadon, que es a su vez una confrontación entre la ciencia y la magia, es bastante espectacular y su resultado final, en el que el pensamiento lógico y científico triunfa sobre el oscurantismo y la superstición, provoca la muerte del malvado Brujo Rojo y le permite a los tres hechiceros restantes la creación del Último Reino de la Magia.

Analizando la película con más detalle, podemos asegurar que el trabajo de animación realizado por el equipo japonés del estudio TopCraft es bastante bueno aunque se ve limitado debido a cuestiones de presupuesto. Aún así, el Coordinador de animación Toru Hara (quien más adelante sería el primer director general de Estudio Ghibli) logró que la animación fuera bastante fluida y que varias escenas, en particular las dedicadas a los antagonistas, se usaran ángulos de cámara que consiguieran incrementar el impacto visual de un modo muy efectivo. Estos detalles, aunados a otros más entre los que destaca la buena labor para los fondos, hacen que la animación en El vuelo de los Dragones, a pesar de ser algo acartonada para los estándares actuales, siga manteniendo un nivel visual bastante decente aún y cuando ya han pasado treinta años desde su estreno.

En el aspecto musical, la banda sonora escrita por Maury Laws, compositor de cabecera de la empresa Rankin-Bass es en extremo recomendable; utilizando instrumentos de viento para recrear un ambiente medieval durante varias escenas clave de la cinta, Laws logra darle un mayor empuje emocional a una película que sería bastante menos impactante sin un acompañamiento musical tan bien realizado. El tema principal, una suave balada que lleva el nombre de la película, fue compuesto por Laws junto con Jules Bass, y fue interpretado por el cantante Don McLean.

El horrible Ogro vigila la entrada al Reino Oscuro.

Otro punto muy notable de esa cinta es sin duda el diseño de personajes el cual es, en una palabra, magnífico. El estilo de arte utilizado para representar a los dragones y a las otras criaturas de la Era de la Magia es poco visto en estos días, y está basado más en ilustraciones que pueden encontrarse en cuentos de hadas clásicos. Esta decisión permitió darle una identidad propia a la cinta y en el caso de algunos personajes como es el caso de los Sandmirk, del Ogro, del Gusano de Sligoff e incluso el mismo Ommadon, logró volverlos visualmente amenazantes al grado de que las escenas en las que aparecen podrían ser muy intensas para niños pequeños.

Algo más a notar es el buen trabajo de los actores de doblaje en la versión en inglés, entre los que destaca James Earl Jones, la voz del mismo Darth Vader, quien al interpretar a Ommadon convierte a un villano que no aparece en muchas escenas en uno de los aspectos más memorables de la cinta.

Con animación de buen nivel para una película de televisión, un guión sorprendentemente bien realizado, un excelente trabajo de diseño de personajes y un destacable trabajo de doblaje, El Vuelo de los Dragones es sin duda una película que, a pesar de no desarrollar bien a algunos personajes secundarios y que tal vez resulte algo fuerte para los espectadores más pequeños, resulta ser bastante recomendable para los aficionados del género fantástico y las películas de dragones.

Calificación: 8/10


2 comentarios:

  1. Tantos canales de televisión dedicados a dibujos animados y repiten constantemente los mismos, lamentablemente no hay uno solo que muestre estas y otras bellezas olvidadas!! Un abrazo

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    1. Es verdad, y eso es una pena.
      Gracias por el amable comentario, saludos!

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