viernes, 15 de abril de 2016

El Libro de la selva (2016)


Una de las cosas que los estudios Disney han estado haciendo últimamente con razonable éxito, es encargarle a directores reconocidos realizar versiones de acción viva basadas en sus clásicos animados (Maleficent, Alice in Wonderland, Cinderella) y esto le ha dado buenos resultados tanto de taquilla como de recepción con la crítica; Disney continúa la estrategia este año con tres películas más: El Libro de la Selva, la secuela de Alicia en… y el remake de Pete’s Dragon, y por lo que se ha visto, todas serán éxitos de taquilla.

La primera de estas tres películas en llegar a los cines este año ha sido El Libro de la Selva, dirigida por el polifacético Jon Favreau, quien sigue siendo uno de los directores más desaprovechados en Hollywood.

Basada en el clásico de 1967, esta versión del Libro de la Selva deja en gran parte de lado muchas de aquellas cosas que caracterizan a la animación de los años sesentas, la cual de entrada eliminó una gran parte de los elementos presentes en los cuentos de Rudyard Kipling, autor original de la historia, a fin de hacerla más agradable para el público infantil. La versión de Favreau, por el contrario, le dedica sólo el tiempo necesario a rendir homenaje al clásico animado, ya que el resto de esta película se acerca mucho más en tono a la historia original de Kipling.

Gracias a los avances en efectos especiales, Favreau y su equipo han logrado traer al cine animales tan impactantes y feroces como los verdaderos, convirtiéndolos en los verdaderos estelares de la cinta, pero no hay que olvidar también la destacada participación del actor infantil Neel Sethi, que no sólo es el único actor de carne y hueso en la película, sino que también hace su debut en esta cinta. 

Sethi hace un buen trabajo, y logra ofrecer una interpretación de Mowgli que da en la nota en los momentos adecuados, una prueba del carisma del pequeño actor pero también un sólido testamento de la capacidad en la silla del director de Favreau.



Un aspecto importante de reafirmar es precisamente lo impactante visualmente que es la cinta y, como ya mencionamos, los animales generados por computadora están tan bien logrados que es posible apreciar incluso cabellos individuales en su piel, también es importante notar que la escenografía es maravillosa y digna de admirarse. La película es genial visualmente hablando, al grado de que hay muy pocas producciones capaces de competir con esta versión del Libro de la Selva en ese aspecto.

Otra cosa interesante a mencionar es el guión, que como ya habíamos mencionado antes, se apega mucho más al tono de la historia escrita por Kipling y eso le permite a la película mostrar momentos más dramáticos y darle a los personajes cosas más interesantes qué hacer, por lo que de esta manera tenemos que los desencuentros de Baloo y Bagheera son mejor desarrollados, y que la personalidad de Baloo va más allá de la de su contraparte animada; también tenemos a un Rey Louie que ya no es simplemente un simpático orangután hablador como en la versión de los sesentas, sino que ahora es un verdadero y peligroso megalómano. Además, y muy en lo particular, se nos presenta un Shere Khan que resulta completamente amenazante y temible, en lugar del afable carnívoro de la película de 1967.

El trabajo vocal en inglés contó con figuras de la talla de Bill Murray como Baloo y de Scarlett Johansson como la serpiente Kaa, mientras que en el doblaje realizado en México esos personajes fueron doblados, respectivamente, por Hector Bonilla y Susana Zabaleta, que a mi gusto realizan un trabajo aceptable.

El único aspecto en el que considero la película podría ser mejor es en cuestión de música, pues independientemente de que sólo hay una canción, lo cual no podría ser de otro modo dado el tono de la cinta, me parece que la banda sonora pudo haber dado más.

Ahora, hay que advertir que debido a los factores del guión y tono del filme ya mencionados arriba, es mi opinión que esta película podría ser muy intensa para niños pequeños; hay escenas con Shere Khan, y con el Rey Louie que, tal vez, podrían resultar algo fuertes para niños menores a los seis años, por lo que quizás un poco de discreción de parte de los padres sea recomendable en este aspecto.

Fuera de eso, El Libro de la Selva es una maravilla visual, con una dirección sólida que demuestra el buen oficio de Favreau, entregando una película altamente recomendable que vale la pena ver.

Calificación: 8/10

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