lunes, 8 de febrero de 2016

The Revenant (2016)



Una de las películas que más atención generó para los premios Óscar fue sin duda El Renacido, estelarizada por Leonardo Di Caprio y Tom Hardy, y la cinta tiene méritos para ello. Esta cinta se basa en una novela de Michael Punke, que a su vez está basada en la vida de la figura del oeste americano Hugh Glass, recordado hoy por sobrevivir un ataque de oso en lo profundo de los bosques y arreglárselas para llegar, herido, hasta la civilización en 1823.

La película, está dirigida por Iñarritu y se distingue por ser magnífica en el aspecto visual, algo que se debe agradecer al maravilloso trabajo de Emanuel Lubezki, quien consigue dotar a los bosques congelados en donde se desarrolla la historia en sitios lúgubres y ominosos sin quitarles en ningún momento su belleza natural; llegando al punto de que es realmente este aspecto técnico de la película el que resulta más notable, al grado de que incluso logra opacar a los actores durante toda la cinta.

Si bien la aventura de Glass en la vida real fue una historia inspiradora de sobrevivencia ante las dificultades de la naturaleza, Iñarritu decidió agregar un ángulo de venganza en la historia, motivada por el asesinato del hijo mestizo de Glass a manos del rudo y pragmático, hasta el punto de la crueldad, ex-militar y peletero John Fitzgerald.

La película empieza con una cruda y brutal escena de combate entre el equipo de peleteros al que pertenece Glass y un grupo de Pieles Rojas que busca, de manera sangrienta, a la hija del líder de su tribu la cual fue secuestrada por hombres blancos. Filmada magistralmente y sentando el tono lúgubre del resto de la cinta, esta batalla desencadena los eventos en los que Glass es atacado por una osa, quedando herido de gravedad y a merced de la piedad de sus compañeros en los inhóspitos bosques invernales.

Es a causa de estos eventos que Glass, a quien es difícil trasladar, es dejado al cuidado de tres hombres: el joven inexperto Bridger, el malhumorado Fitzgerald y el joven Hawk que es el hijo mestizo de Glass. El trío queda varado atendiendo a Glass en una zona hostil no sólo por los peligros del bosque y los animales salvajes, sino porque los pieles rojas siguen acechando. Es en este momento que Fitzgerald decide que lo más sensato es terminar el sufrimiento del herido, pero cuando Hawk se opone, Fitzgerald lo asesina y entierra vivo a Glass, dejándolo por muerto y arrastrando consigo a Bridger, quien ignora por completo el crimen que ha cometido el otro peletero.

A partir de aquí, casi el resto de los más de 150 minutos del tiempo de la película transcurren mostrando las desventuras de Glass para recuperarse, regresar a la civilización y vengarse de Fitzgerald. Y si bien este viaje muestra escenas viscerales y crudas, es también lo que al final se convierte en el punto débil de la cinta, ya que no sólo es demasiado largo (podrían quitársele al menos veinte minutos sin problema) sino que le da pocas oportunidades a Di Caprio para mostrar una actuación más variada, y como resultado el actor no logra volver a Glass un personaje con el que el público pueda simpatizar, y las cosas a las que sobrevive después del ataque del oso y ser enterrado vivo, entre las que se cuentan caer por una cascada, una tormenta de hielo, caer por un barranco y recuperarse lo bastante como para cazar al asesino de su hijo, más que mostrar una fuerte determinación por sobrevivir, llega a caer en lo verdaderamente absurdo, al punto de que en más de una ocasión me quedé con la idea de que Glass posee capacidades sobrenaturales para sanar dignas de un personaje de película de superhéroes.

Y este es un problema para Di Caprio, quien cuenta con este papel para conseguir por fin el Óscar que ha buscado por lo menos desde su actuación en Titanic; a este respecto, honestamente, y a pesar del trabajo de maquillaje al que es sometido y sus mayores esfuerzos, la interpretación de Di Caprio es, en una palabra, plana, ya que no logra transmitir en realidad las emociones y el dolor al que su personaje es sometido por las circunstancias. A pesar de lo anterior, pienso que es una actuación decente, y una buena muestra de que si bien Di Caprio es capaz como actor, aún le falta ese extra que mostraron en sus mejores momentos actores como Al Pacino o Jack Nickolson. Por otro lado, Tom Hardy realiza una interpretación extraordinaria al darle vida a John FItzgerald, creando un antagonista mucho más memorable de lo que cualquiera habría esperado y superando fácilmente a Di Caprio en todas las escenas que comparten.

La película no es tímida al momento de mostrar violencia y sangre, y en esto recuerda a lo hecho por Mel Gibson en Apocalipto, y de hecho escenas como el ataque del oso a Glass, el enfrentamiento entre los pieles rojas y los peleteros, así como la confrontación final entre Fitzgerald y Glass son filmadas con lujo de detalles dotando a la cinta de una brutalidad pocas veces mostrada en un drama de supervivencia como éste, ayudando a la película a distinguirse de otras de este estilo estrenadas recientemente como fueron Everest o En el Corazón del Mar.

Algo interesante y hasta cierto punto divertido es que El Renacido rinde un par de homenajes a héroes de acción y aventuras del cine de los ochenta, particularmente a Rambo en Rambo III, y a Han Solo en El Imperio Contraataca, detalles que más de algún cinéfilo habrá notado.

Siendo una película interesante visualmente y con actuaciones sólidas, El Renacido es uno de los mejores trabajos de la dupla Iñarritu - Lubezki, aunque se queda detrás de su colaboración anterior, la excelente Birdman.


Calificación: 7/10


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