martes, 13 de diciembre de 2016

Aventuras en Ciudad Dinosaurio. (1992)



Si hablamos de películas tan olvidadas que ni siquiera alcanzan el rango de cinta de culto, entonces definitivamente tenemos que mencionar Aventuras en Ciudad Dinosaurio, que es una película tan oscura que prácticamente nadie la recuerda.

Producida por la fallecida Smart Egg Pictures y estrenada en televisión y VHS en 1992 luego de un fallido intento de lanzarla en cines, la película buscaba aprovechar el furor por los reptiles aventureros iniciado por las Tortugas Ninja, aunque en realidad no consiguió robarles ni un minuto de atención a las ya mencionadas tortugas y al final, Aventuras en Ciudad Dinosaurio fue olvidada por completo y a la fecha nunca ha sido lanzada en DVD.

Aun así, Aventuras… tiene algunos detalles interesantes, que aunque no consiguen elevar la película a un nivel en que se convierta en algo rescatable, si nos permiten hacerle un pequeño análisis.


La historia

La película inicia presentándonos a Timmy Shepherd, un chico fanático de una vieja caricatura llamada “Dinosaurios”, afición que comparte con su hermana mayor Jamie y con Mick, el novio de ésta. Una mañana en la que Mick está de visita, Timmy decide que quiere ver un video con su episodio favorito de la caricatura en la televisión gigante que está en el laboratorio que su padre tiene en el garage, por lo que a fin de evitar que cause algún lío con las máquinas que hay en dicho laboratorio, Jamie y Mick aceptan ir a ver el episodio con Timmy.

Lo que los tres protagonistas no saben es que los señores Shepherd, ambos científicos, estaban trabajando en un experimento y que la televisión era parte del mismo, por lo que en el momento en que Timmy conecta el video a la pantalla y la enciende, el resultado es la aparición de un portal de energía que se traga a los tres chicos, enviándolos directamente al mundo de la caricatura.

Una vez que el forzado viaje termina, los muchachos se encuentran con que las cosas en Ciudad Brea, en donde transcurre la caricatura, no son tan geniales como lo imaginaron, y que su única forma de volver al mundo real es localizar una fuente de energía especial, la cual ha caído en manos de Mr. Big, el villano que ha conquistado la ciudad. Afortunadamente, Timmy, Jaime y Mick contarán con la ayuda de Rex (un tiranosaurio), Tops (un triceratops) y Forry (un pterosaurio), quienes forman el trío de dinosaurios justicieros que luchan en contra del malvado alosaurio Mr. Big y su pandilla de cavernícolas criminales, los destructivos “Rockies”.


Review.

Si bien la premisa en la que se basa la cinta tiene potencial, lo cierto es que la película sufre de una pobre ejecución en todos los aspectos, lo cual termina afectando bastante su calidad. El guión es decididamente no muy bueno, ya que los diálogos son bastante olvidables y poco interesantes.

La dirección tampoco es notable ya que Brett Thompson, el director, lleva el ritmo de la película de un modo lento y tedioso, y sus encuadres y tomas de cámara en realidad no favorecen mucho los momentos de exposición de la trama ni a las pobres coreografías en las escenas de acción.

Hablando de las actuaciones, sobra decir que son pésimas, al grado de que los actores involucrados nunca volvieron a hacer nada en especial. De entre los tres protagonistas me parece que Tiffanie Poston, quien interpretó a Jamie, es la que sale mejor librada y realiza un mejor trabajo y muestra más potencial aunque fuera de ella no hay mucho qué decir, el nivel de actuación ofrecido por el resto del elenco es pobre y casi risible.

En cuanto a la música, ésta es completamente olvidable con la excepción del tema compuesto para la secuencia animada creada para presentar la caricatura a la que son aficionados Timmy, Jaime y Mick, ya que es una tonada bastante pegajosa; pero fuera de eso, no hay nada más que llame la atención. Respecto al aspecto visual, las escenografías usadas en Ciudad Brea son ciertamente decentes e incluso son buenas en algunos casos y el diseño de vestuario es adecuado, aunque los disfraces de dinosaurio de Rex, Tops y Mr. Big no son tan buenos ya que las máscaras son bastante limitadas en cuanto a movimientos pues hay escenas en las que las bocas ni siquiera se mueven. Los efectos especiales son de pobre calidad más a consecuencia del poco presupuesto que a la falta de intención, y más que ayudar a la película terminan afectándola.

Quizás el punto más divertido y mejor logrado de la película es la secuencia animada ya mencionada unas líneas arriba, puesto que está bien hecha y el estilo es un perfecto homenaje a las animaciones realizadas por Hanna Barbera en los sesentas y setentas.


El videojuego.

Sorprendentemente, la película tuvo una aceptación decente en Japón, al grado que la compañía de videojuegos Irem decidió adaptarla en un juego que fue lanzado para la Super Nintendo en 1993. Curiosamente, el juego logró tener mayor aceptación que la película y hoy es un título de culto en la librería de la consola.

El juego es una aventura de plataformas que toma lo más básico de la historia de la película y lleva al jugador a través de varias escenas hasta llegar a la torre de Mr. Big, quien es el jefe o enemigo final. Las gráficas y música son bastante buenas para el año en que el juego fue lanzado al mercado, aunque los controles podrían ser mejores. 

Un detalle interesante es que al desarrollar el juego, el equipo de Irem cambió el diseño de los personajes de modo que tuvieran una apariencia más al estilo anime, lo que ayudó a hacer al videojuego más vistoso y probablemente también a que se vendiera mejor.

Algo más a notar es que al lanzar el juego fuera de Japón la compañía lo comercializó como DinoCity, sin mencionar la conexión con la película, por lo que la mayoría de las personas que lo jugaron nunca se enteraron de que era una adaptación y no un producto original.


Conclusión

Siendo una película de presupuesto limitado, con dirección y actuaciones francamente erráticas, fotografía oscura, música y escenografías que aunque sean buenas en momentos, al final sólo cumplen con lo necesario y con disfraces y efectos especiales lamentables, Aventuras en Ciudad Dinosaurio es una cinta dirigida enteramente a satisfacer al poco exigente público infantil y si bien logra entretener a ratos, en realidad es más una curiosidad basada en una buena idea que una película que merezca mucho la pena verse; en realidad, mi única recomendación es jugar el videojuego y dejar de lado la película.

Calificación: 3/10
Trailer de la película

Enlaces externos
Algunas fotos de la producción pueden ser vistas aquí:
Página de la película en IMDB:
Escena animada de la película:
El juego en su totalidad:

miércoles, 30 de noviembre de 2016

Vampiros en la Habana (1985)

 

En esta ocasión hablaremos de Vampiros en la Habana, una interesante película de animación cubana que ha logrado alcanzar un sitio en el cine de culto iberoamericano a pesar de haber tenido desde su estreno una distribución internacional bastante limitada.

Escrita y dirigida por Juan Padrón (prácticamente el único director de animación en Cuba), la película fue producida en su mayor parte por el estado cubano vía el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos, con fondos adicionales proporcionados por Radio y Televisión Española, y fue estrenada en 1985 consiguiendo reconocimientos por parte de algunos festivales de cine internacionales como son el Diploma de Honor del Festival Internacional de Cine de Quito en Ecuador y la Medalla George Brassans del Festival Cinematográfico de la Casa de la Cultura de Laognan en Francia (en la edición de 1986 de ambos eventos).

La historia de Vampiros en la Habana comienza mostrándonos la división existente entre el grupo americano de vampiros gánster liderado por Johnny Terrori llamado la “Capa Nostra” y el “Grupo Vampiro” formado por vampiros europeos que siguen las órdenes de Drácula. Es entonces cuando uno de los hijos del legendario conde, el científico Werner Von Dracula, anuncia la invención de un suero que le permitiría a los vampiros resistir la luz del sol. Desafortunadamente, la fórmula falla y Drácula muere tras ser el primero en probarla, lo que provoca la expulsión de Werner Von Drácula de Europa, lo cual lo obliga a buscar refugio en Cuba junto a su sobrino Joseph Amadeus.


Sin perder ánimos en su búsqueda por una fórmula exitosa, Werner continúa con sus experimentos en la isla, y utilizando a su sobrino como sujeto de prueba, logra finalmente elaborar un suero efectivo en 1933, el cual desea compartir con “Grupo Vampiro” a fin de que sea distribuido de manera gratuita, pero los vampiros europeos deciden que sería mejor comercializar la fórmula bajo el nombre de “Vampisol” mientras que los vampiros americanos, que controlan las playas artificiales especialmente hechas para vampiros, ven el suero como una amenaza a sus negocios y deciden destruir tanto a la fórmula como a su creador.

Mientras todo esto sucede, nos enteramos que Joseph, ya crecido, se ha convertido en músico y se ha unido al grupo revolucionario que se opone al general Machado, al cual apoya con información que consigue seduciendo a la esposa de un importante militar.

Eventualmente los vampiros americanos asesinan a Werner Von Dracula en su intento por acabar con el Vampisol, pero Joseph, conocido como “Pepito” por sus amigos, logra escapar con la fórmula, por lo que él, su novia y sus compañeros terminan siendo el blanco de los dos grupos contrarios de vampiros, lo cual desemboca en una serie de persecuciones que terminan cuando Al Tapone, el gánster más poderoso en los Estados Unidos, se aparece para cobrarle sus deudas a Terrori, sacándolo de la jugada definitivamente. Esto le permite a Tapone iniciar pláticas con los vampiros europeos para comercializar Vampisol, aunque estos planes se arruinan cuando Pepito filtra la fórmula por medio de una canción, distribuyéndola de manera gratuita tal y como deseaba su tío.


Si bien la animación es bastante limitada y de un estilo crudo y el uso de color es por mucho cuestionable, lo cierto es que el movimiento de los personajes es lo suficientemente fluido y el estilo de Padrón se adapta bastante bien para algunas de las bromas visuales que se presentan en la película, aunque esto no es en ningún momento suficiente para compensar el limitado aspecto visual de la cinta, lo cual es una pena ya que es claro que un mayor presupuesto habría logrado que el equipo de animadores consiguiera hacer algo más agradable.

Donde la película tiene mejores resultados es en el guión, que incluye una mezcla de humor y aventura que está bien logrado, y los personajes principales y secundarios son lo bastante divertidos como para mantener el interés del espectador.

El aspecto más destacable de esta cinta, sin embargo, viene a ser el sonoro, ya que los efectos de sonido y el desempeño de los actores de doblaje es muy bueno y la música, proporcionada por el talentoso y galardonado músico cubano Arturo Sandoval, resulta ser excelente y lo más memorable que ofrece la película.


Considerada por muchos sólo como una curiosidad producto de la época de la Guerra Fría, Vampiros en la Habana en realidad no es una pieza de propaganda política como muchos podrían pensar a simple vista, y aunque sí contiene el ya conocido mensaje revolucionario esperado de todas las producciones cinematográficas realizadas en la isla, lo cierto es que ese tema es un punto bastante menor que no interrumpe el flujo de la historia en ningún momento.

Dotada de un buen guión, memorable música y un decente trabajo por parte de los actores de doblaje, Vampiros en la Habana ciertamente es una película de animación que si bien no llega a ser excelente, sí es lo bastante divertida como para verla por lo menos una vez.

Calificación: 5/10

jueves, 3 de noviembre de 2016

Tiburón (1975)


—Va a necesitar un bote más grande.
Martin Brody.

Como mencionábamos en la entrada anterior, una de las películas más influyentes e importantes dentro de la cultura popular de los últimos cincuenta años es sin duda la adaptación cinematográfica de la novela de Peter Benchley, Jaws.

Estrenada en 1975 y dirigida por Steven Spielberg, a esta cinta se le considera un punto y aparte en la industria cinematográfica debido a los cambios que se dieron a raíz de su llegada a las pantallas. Para empezar, la película se le considera como el primer “blockbuster” de verano, es decir, una película que se estrena durante el periodo vacacional, que funciona como un evento en la cultura popular y que espera conseguir ingresos récord en taquilla.

Lo interesante es que la película tuvo una producción llena de problemas al grado de que la filmación estuvo a punto de fracasar. Entre un tortuoso proceso de casting, fallas mecánicas del tiburón, disputas con el personal técnico y entre los actores y dificultades en la locación y bastantes más con la postproducción, el estreno de Jaws se logró sólo gracias a la tenacidad de Steven Spielberg y su equipo de producción, quienes no abandonaron el trabajo hasta ver terminada la cinta y exhibiéndose en las salas de cine.

Considerada hoy una de las mejores películas de la historia, Jaws ha recibido varias distinciones, desde tres premios Oscar (mejor edición, mejor música original, mejor sonido), un Grammy y otros más, incluyendo ser seleccionada para estar en la lista de películas preservadas por la Library of Congress de los Estados Unidos en el National Film Registry al ser catalogada como una película que es “cultural, histórica o estéticamente significativa”. Otro mérito de la cinta es haber sido la más taquillera en la historia, al menos hasta el estreno de Star Wars en 1977.

Algo más que es notable respecto a la película fue que para su estreno, los estudios Universal tenían tal confianza en las posibilidades de la cinta, que consiguieron una distribución en 450 salas, lo cual era algo casi nunca realizado en 1975, además de que apoyaron el lanzamiento con una extensa campaña publicitaria en televisión, radio y prensa escrita, todo esto logrando un resultado que superó con creces lo esperado por el estudio.

Gracias a su enorme éxito, Jaws fue seguida por tres secuelas, las cuales francamente son muy inferiores a la original. Quizás la mejor lograda de éstas es la primera, Jaws 2, mientras que las dos siguientes son francamente poco memorables y hoy se recuerdan sólo como muestras del humor involuntario.


La película

La cinta sigue la idea central de la novela en que está basada, presentando las consecuencias de los ataques de un gran tiburón blanco que se establece en las aguas de una pequeña comunidad turística poco antes de la temporada alta que les representa el 4 de Julio y los esfuerzos del jefe de policía Martin Brody para superar la crisis, aunque corta de tajo varias cosas de la novela y modifica también a varios personajes. Algunas de las cosas que no llegaron a la versión cinematográfica fue la trama en la que el alcalde de Amity está en líos con la mafia o la infidelidad de la esposa del jefe Brody. En cuanto a los cambios de los personajes, estos se deben a que Spielberg consideraba que el personaje menos desagradable de la novela era el tiburón, mientras que todos los humanos le parecían detestables y, temiendo que esto causara una reacción negativa en la audiencia, Spielberg, Benchley y Carl Gottileb modificaron el guión para lograr que los protagonistas fueran más humanos y así asegurar una mejor conexión entre ellos y el público, lo cual consiguieron exitosamente.

El aspecto musical fue encargado al músico de cabecera de Spielberg, John Williams, quien realizó el que por muchos es considerado su mejor trabajo musical, puesto que está considerado como la sexta mejor banda sonora de todos los tiempos por el American Film Institute (aunque el primer lugar en la lista le corresponde a Star Wars, también de Williams). Las composiciones de Williams para varias escenas se destacan porque complementan perfectamente la acción en pantalla sin robar la atención del espectador, destacando entre ellas las pistas “one barrel chase”, “The Indianapolis Story” y en especial, el tema principal de la película, que es considerado icónico y es inmediatamente reconocible.


En cuanto a la dirección, Spielberg fue obligado a improvisar y adaptarse lo mejor posible debido a las dificultades ya mencionadas durante el proceso de filmación, resultando esto en que tuvo mayor oportunidad de concentrarse en el lado humano de la cinta, logrando de esta manera armar escenas efectivas y bien filmadas dedicadas a la interacción entre los diferentes personajes, aunque el tercer acto en el que muestra la relación de los tres protagonistas mientras dan caza al tiburón es sin duda la mejor parte de la cinta, y es en este acto en el que el verdadero ambiente de suspenso y tensión que genera la película se desarrolla. Si bien el primer y segundo actos son también muy buenos ya que logran establecer la situación y los personajes, en particular a Martin Brody, con quien es imposible no sentirse identificado mientras enfrenta una situación para la que nunca recibió preparación alguna.

La labor realizada para el tiburón es notable debido a la dificultad que representó poder llevarlo a pantalla en una época en la que no existían los efectos especiales por computadora, y que sean tan efectivos aún en estos días da crédito a la manera en la que fueron utilizados por el equipo de filmación. Para la película se fabricaron tres tiburones mecánicos, cuya creación y funcionamiento fueron supervisados por el veterano experto en efectos visuales Bob Mattey (creador de los efectos especiales en 20,000 leguas de viaje submarino) quien regresó del retiro sólo para esta cinta ya que fue la única persona que aceptó el reto que representaba la elaboración de un tiburón mecánico que pudiera funcionar en el mar.

El trabajo del reparto es extraordinario y no podemos omitir a uno de los actores secundarios que logran darle mayor relevancia a su papel, el actor Murray Hamilton y su interpretación de Larry Vaughn, el atribulado alcalde de Amity quien a pesar de ser una buena persona, su deseo por mantener la economía de la pequeña población a flote termina con lamentables consecuencias. También hay que nombrar a Lorraine Gary, que interpretó a Ellen Brody, ya que ella también consigue sacar provecho de su papel, logrando que varias de sus escenas sean bastante memorables.

Pero es sin duda el trío de actores protagonistas formado por Roy Scheider, Robert Shaw y Richard Dreyfuss quienes dominan totalmente la película, y lo hacen adentrándose en sus papeles de una manera completa y convincente.

Roy Scheider como Brody.

Roy Scheider logra convertir a Martin Brody en un personaje completamente identificable para el espectador, un hombre de familia como cualquier otro que se gana el respaldo absoluto de la audiencia y para el momento en que llega el clímax es imposible no compartir la alegría de su triunfo.

Richard Dreyfuss como Hooper.

Richard Dreyfuss interpreta a un Matt Hooper que es completamente distinto al personaje original de la novela, quien es un tipo detestable, y lo convierte en un confiable y agradable científico lleno de energía y que se gana un merecido lugar en la estima del espectador.

Robert Shaw como Quint.

Robert Shaw entrega la que sin duda es la mejor actuación de la película al interpretar al duro y experimentado pescador Quint. Shaw pasó días preparándose para el papel estudiando a los pescadores de la localidad, incorporando algunas de sus frases y hábitos a su actuación a fin de volverla más convincente además de que, siendo también él mismo un escritor publicado, modificó los diálogos de su personaje para varias escenas, entre las que destaca la recolección de Quint sobre sus días de soldado y los escalofriantes eventos que suceden luego de que el barco de guerra USS Indianapolis es hundido por fuego enemigo.
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Gracias a una certera y sólida dirección, a efectos especiales que aún resultan efectivos, a un maravilloso trabajo musical y sobre todo a interpretaciones excelentes, Jaws es simplemente una de las películas mejor realizadas en la historia del cine y digna de todas las críticas positivas y reconocimientos que ha recibido desde su estreno hasta la fecha.

Calificación: 10/10
Trailer original

lunes, 12 de septiembre de 2016

Peter Benchley, autor de Tiburón.

Peter Benchley

 “El gran pez se movía silenciosamente a través de las aguas nocturnas, propulsado por los rítmicos
movimientos de su cola en forma de media luna. La boca estaba lo suficientemente abierta como
para permitir que un chorro de agua atravesase las branquias…”
Primeras líneas de Tiburón.

Una de las novelas más importantes de la segunda mitad del siglo XX debido a su influencia sobre la cultura popular es sin duda Jaws, obra conocida en habla hispana como Tiburón. El impacto de este libro, que si bien en la actualidad es menos famoso que la película que inspiró, es innegable ya que es gracias a esta novela que la industria cinematográfica Hollywoodense cambió por completo y entró a la era moderna que conocemos en la actualidad.

Antes de entrar de lleno en el libro, hablemos un poco de su autor, el escritor estadounidense Peter Benchley. Nacido en Nueva York en 1940, Benchley tuvo una vida normal y relativamente tranquila, dedicado a los estudios hasta graduarse de Harvard en 1961. Al salir de la universidad, Benchley se tomó un año sabático que dedicó a viajar por el mundo, siendo estas experiencias la base de su primer libro, publicado en 1964.

De 1964 a 1971, Benchley tuvo varios trabajos entre los que destacan su periodo como reportero para el Washington Post, su trabajo como editor de televisión para Newsweek y como parte del equipo encargado de elaborar los discursos del presidente de Estados Unidos Lyndon B. Johnson hasta que éste terminó su periodo.

A principios de los 70’s, Benchley estaba en la posición en la que ya no tenía muchas opciones para seguir trabajando como escritor, por lo que decidió lanzarse en un último intento de tener éxito literario, proponiéndole a su agente y a las editoriales dos libros; uno de corte histórico sobre piratas y otro, una novela, acerca de un tiburón que aterroriza a una comunidad costera. Fue la idea del tiburón la que llamó la atención del editor Thomas Congdon de la editorial Doubleday, quien se entusiasmó lo suficiente por la idea que le pagó a Benchley un anticipo de $1,000 dólares tan sólo por las primeras cien páginas de la novela.

Benchley había desarrollado la idea que eventualmente se convertiría en Jaws luego de leer un reportaje de un pescador que capturó a un tiburón de dos toneladas en las costas de Long Island en 1964, aunque no hizo nada con ella hasta que no tuvo otra opción varios años después. Una vez que la novela estuvo terminada, Jaws se publicó en 1974 y fue un éxito tremendo de ventas, ya que se mantuvo por 44 semanas consecutivas en la lista de libros más vendidos en Estados Unidos y llamó la atención de los estudios Universal, quienes compraron los derechos para realizar una adaptación cinematográfica, y de hecho, el guión de ésta fue coescrito por Benchley.

Gracias al éxito de ventas del libro, de los derechos de cine y regalías obtenidas por Jaws, Benchley logró acceder a una posición que le permitió concentrarse en su trabajo como escritor, publicando otras ocho novelas (varias también llevadas a la pantalla), seis libros de investigación y participando como guionista en once producciones de cine y televisión.

Algo más a mencionar del autor es su notable fascinación por el mar y los animales que lo habitan, ya que gran parte de la obra de Benchley está relacionada de una u otra manera con el océano; este interés derivó en un marcado trabajo a favor de la conservación del medio ambiente marino e incluso lo llevó a formar parte del Consejo Nacional de Conservación Ambiental de los Estados Unidos, y así mismo a apoyar varias iniciativas para la conservación de los tiburones y su hábitat natural hasta su muerte, causada por fibrosis pulmonar, en el 2006.

El empeño y esfuerzo por apoyar la conservación de los tiburones y el medio ambiente de los océanos fue reconocido con los Peter Benchley Ocean Awards, nombrados en honor del autor.

Portada original.

La publicación de la novela.

Una de las dificultades que enfrentó Benchley al escribir la novela fue su limitado conocimiento sobre el animal protagonista, por lo que durante el proceso creativo fue obligado a realizar una exhaustiva investigación de la información que hasta ese momento se tenía sobre los tiburones a fin de poder dar mayor realismo a la historia. Entre las fuentes más notables de Benchley podemos nombrar los libros Blue Meridian: The search for the Great White Shark del naturalista Peter Matthiessen, The Shark: Splendid Savage of the Sea del explorador Jacques Cousteau, Shadows in the Sea: The Sharks, Skates and Rays del historiador Thomas B. Allen y el libro About Sharks And Shark Attacks  del investigador David H. Davies.

El manuscrito inicial entregado por Benchley, por el cual ya había recibido el mencionado anticipo de $1,000 dólares fue rechazado casi en su totalidad por su editor, quien sólo aceptó las primeras cinco páginas y le solicitó a Benchley que siguiera el tono establecido por esa introducción durante toda la novela. Durante el transcurso de un año y medio, Benchley trabajó en el libro haciendo las modificaciones que solicitaba Congdon, quien deseaba sobre todo mantener el suspenso para así no perder el interés del lector hasta que, a principios de 1973, Jaws finalmente estuvo terminada.

La siguiente dificultad que encontró Benchley fue conseguir un título adecuado, y el mismo autor describía sus intentos iniciales entre los que están The stillness in the water, The Jaws of Death y The Jaws of the Leviathan como pretenciosos y melodramáticos; el problema fue tal, que el libro no tuvo un título definido hasta 20 minutos antes de ser enviado a impresión, cuando Benchley y Congdon estuvieron de acuerdo en que la única palabra que les gustaba de los títulos propuestos era “Jaws” por lo que decidieron eliminar todo lo demás y enviar al taller de impresión el texto con ese título minimalista, esperando que al final todo funcionaría bien.

En cuanto a la portada, inicialmente Benchley sugirió una vista del resort turístico Amity desde adentro de las fauces del tiburón, pero el equipo de publicidad de la editorial Doubleday vetó esta idea al considerar que podría tener connotaciones sexuales del tipo vagina dentata, lo que afectaría negativamente las ventas. La siguiente idea, de Congdon, consistía en dejar sólo el título en portada pero, siendo Jaws un término muy vago, también fue desechada. Finalmente, el artista Paul Bacon recibió el encargo de hacer la portada, para lo que dibujó una gigantesca cabeza de tiburón sobre un fondo negro ascendiendo hacia una mujer nadando. Esta ilustración sería la primera portada de la novela. Subsecuentemente, al anunciarse la película, se comisionó una nueva portada para la siguiente edición, por lo que la editorial contrató al artista Roger Kastel para que la elaborara siguiendo el concepto que ya había desarrollado Bacon con anterioridad. El trabajo de Kastel demostró ser popular, al grado que los estudios Universal decidieron usarlo en los pósters promocionales de la película.

Si bien Benchley siempre admitió que no pensó que el libro tendría gran éxito, Tom Congdon, su editor, pensaba que tenía un potencial éxito en las manos, por lo que se las arregló para enviar copias del libro a clubes de lectura y a la revista Selecciones de Reader’s Digest, lo que consiguió que el libro recibiera publicidad que despertó el interés del público con gran éxito, de modo que para cuando la película se estrenó, la novela ya había vendido alrededor de 5 millones de copias y, siendo que el libro continúa reimprimiéndose, ha logrado vender al día de hoy más de 20 millones de copias.

Portada de la segunda edición, 1975

La historia.

Si bien la trama de la novela ya es conocida por prácticamente todo el mundo, es notable mencionar que las diferencias entre la novela y la película son muchas, pero destacan sobre todo las de caracterización y tono, así como también el hecho de que la cinta prescinde de varias tramas secundarias.

Todo comienza cuando un ataque de tiburón sacude a la tranquila comunidad de Amity lo que provoca que el jefe de policía, Martin Brody, decida cerrar las playas mientras el tiburón se aleja del lugar, pero el alcalde, temeroso de represalias por parte de sus socios, convence al comité del ayuntamiento de vetar la decisión de Brody y mantener las playas abiertas con resultados desastrosos.

Cuando el tiburón asesina a otra persona, Brody le pide al editor del diario local, Harry Meadows, que investigue porqué el alcalde tiene tanto interés en mantener abiertas las playas, y al final Meadows descubre que Larry Vaughn, el alcalde, tiene nexos con la mafia. Otra de las cosas que hace Meadows es llamar a un biólogo marino llamado Matt Hooper, ya que es un conocido investigador de tiburones.

La relación entre Hooper y Brody comienza siendo áspera, pues el jefe de la policía considera que perderá autoridad ante Hooper, mientras que el biólogo tiene ciertas tendencias a desafiar al comisario a fin de conseguir su objetivo de acercarse más al tiburón a fin de estudiarlo.  Mientras todo esto sucede, se revela que la esposa de Brody, la joven y atractiva Ellen, extraña bastante la vida acomodada que llevaba antes de casarse, pues sus padres son razonablemente ricos, y el salario de su marido no puede satisfacer algunos de sus deseos de participar en la alta sociedad de Amity como ella quisiera; esta frustración lleva a Ellen a tener una aventura con Hooper en un motel, pues la mujer lo ve como una prueba de que aún es capaz de atraer gente de clase alta y, aunque esto no vuelve a repetirse, la sospecha de la infidelidad provoca que la relación profesional entre Brody y Hooper se degenere con mayor velocidad.

Días más tarde, y siendo que los métodos de Hooper no consiguen mucho, el ayuntamiento se decide por contratar a Quint, un pescador que usa métodos poco ortodoxos (y que es el personaje que menos cambios tiene entre el libro y la película) para que trate de detener al animal. Es en este momento cuando el trío protagonista se embarca en el barco de Quint, el Orca, para buscar al tiburón en una caza que dura varios días, durante los cuales, y a causa de la culpa y angustia que experimenta por su infidelidad, es que Ellen logra reconciliar sus sentimientos por Brody y entender que no debe despreciar la vida tranquila y segura que él puede darle.

Mientras, los enfrentamientos con el tiburón se vuelven cada vez más violentos, hasta llegar al punto en que Hooper decide que la única opción que le queda es descender en una jaula contra tiburones para intentar envenenar al animal, pero lo único que consigue con esto es ser devorado por el escualo, obligando a Quint y a Brody a regresar a puerto.

El último día de pesca Quint usa todos sus recursos y logra herir gravemente al tiburón, pero no sin evitar que su barco reciba grandes daños. Durante su confrontación final con la bestia, Quint es arrastrado bajo el agua al quedar enredado en las cuerdas de los arpones con los que había estado atacando al tiburón, muriendo ahogado y dejando a Brody sólo en el Orca, que está comenzando a hundirse. Es en este momento cuando el tiburón se lanza contra Brody, pero el animal muere a causa de sus heridas a unos pocos metros del policía, hundiéndose en el mar con todo y Quint, dejando a Brody como el único sobreviviente de la terrible aventura.

Leer Tiburón luego de ver la película es particularmente interesante, pues la visión original del autor es muy distinta de lo que puede verse en pantalla. Es notable que la mayoría de los personajes humanos en el libro son poco agradables, siendo Brody el que sale mejor librado ya que en la novela sigue siendo un policía responsable rebasado por las circunstancias, pero Ellen y Hooper terminan siendo bastante desagradables, mientras que Quint desciende lentamente a un estado mental que recuerda mucho al capitán Ahab de Moby Dick al grado que en las últimas páginas su obsesión con el tiburón lo convierte en un facsímil claro del personaje creado por Melville.

Pero a pesar de tener personajes que no son precisamente muy agradables, la novela tiene varios puntos muy fuertes que la convierten en una lectura que vale mucho la pena. La narrativa de Benchley es particularmente sólida, y su descripción de las acciones del tiburón son bastante interesantes. Los ataques del escualo también son descritos a detalle, convirtiendo esas escenas en momentos de alta tensión para el lector y que no decepcionan durante la lectura. El tono y el suspenso también están muy bien logrados, destacando sobre todo una escena en la que, a causa de la prensa, un muchacho es casi devorado por el gigantesco tiburón blanco. Las escenas de cacería en el Orca, a pesar de la degeneración en la relación de los tres protagonistas también son un punto alto de la narrativa, y el punto de vista de Brody nos muestra adecuadamente las reacciones adecuadas ante los sucesos que Benchley describe para nosotros.

Se puede decir sin problema que Jaws es un libro bastante recomendable a pesar de los puntos mencionados y sin duda vale la pena buscarlo para leerlo al menos una vez, esto a pesar de haber visto ya la película.

La película fue un éxito.

Adaptaciones.

La novela está disponible como un audiobook en inglés y puede ser conseguido en Amazon, en donde tiene buenas críticas.

En cuanto a la adaptación cinematográfica de esta novela, estrenada en 1975, queda claro que no necesita presentación y se podría escribir mucho sobre la misma, puesto que la historia de su proceso de filmación es muy interesante por sí sola, y se puede hablar no sólo de la película, sino del impacto cultural y en el cine que tuvo, y sigue teniendo, Jaws y de hecho, ese será el tema de la próxima columna…

Enlaces:

domingo, 28 de agosto de 2016

¿Por qué fracasó el remake de los Cazafantasmas?


Uno de los desastres más sonados en taquilla del 2016 fue sin duda es el innecesario remake de los Cazafantasmas, el cual estuvo envuelto en problemas de producción, de dirección, de líos con los creadores de la franquicia, con los miembros del elenco original, con los fans y para rematar esta cascada de problemas, el estudio intentó salvar este desastre usando una de las peores campañas publicitarias de las que se tenga memoria en la historia reciente del cine.

Ha sido gracias al hackeo que sufrió Sony en el 2014, en el que se filtraron a Wikileaks cientos de correos electrónicos de la compañía, que nos hemos podido enterar de cuáles fueron las malas decisiones detrás de las cámaras que provocaron el fracaso total de este intento de despertar el interés en esta propiedad luego de treinta años de permanecer inactiva. Lo que se reveló es bastante interesante y, entre otros, será uno de los temas que vamos a tratar en esta columna.

Antes de entrar de lleno en el desafortunado proceso de filmación, es conveniente hacer un recuento de los antecedentes que llevaron a la producción de este remake, así que retrocedamos unos años y veamos qué fue lo que provocó que Sony se decidiera por empezar desde cero en lugar de continuar la historia de las dos películas anteriores.

Antecedentes.
Amy Pascal, a quien mencionaremos mucho en este artículo.

Una de las propiedades cinematográficas que adquirió Sony cuando compró Columbia Pictures fue precisamente Los Cazafantasmas, aunque al estudio no le interesó revivir la franquicia hasta que se dieron dos eventos importantes en Hollywood, los cuales son:
  • La moda de los universos cinematográficos iniciada por los estudios Marvel, que ha resultado ser un éxito en taquilla innegable.
  • El regreso de sagas cinematográficas que recibieron secuelas o remakes décadas después de ser finalizadas y aquí podemos citar a Rambo, Rocky, Terminator, Star Trek, Star Wars entre otras más.
Pero, ¿por qué no intentó Sony filmar una secuela antes? Bien, todo estaba listo para ello. Los creadores del concepto: Dan Aykroyd y Harold Ramis, quienes escribieron las primeras dos películas, ya tenían un guion listo para la tercera parte desde 1999 y el director Ivan Reitman, quien dirigió las dos cintas anteriores, estaba dispuesto a participar; el resto del elenco también tenía interés en hacer la película, con la única excepción siendo Bill Murray, pero según Aykroyd, una tercer película podría hacerse sin él. El punto, sin embargo, es que todas las piezas estaban puestas y nunca se hizo nada. Gracias a declaraciones del mismo Harold Ramis años antes de su muerte y a otras hechas por Aykroyd, se ha revelado que a nadie en Sony le interesaba el proyecto en ese momento.

El juego de los Cazafantasmas con las voces originales.

Es ahora cuando debemos mencionar el juego de Los Cazafantasmas que Atari lanzó para la X-Box 360, para la Playstation 3 y para PC en el 2009. Este juego fue muy bien recibido y vendió tan sólo en el mercado americano más de 1 millón de copias, convirtiéndose en un éxito de ventas. No podemos olvidar tampoco el cómic que comenzó a publicar la editorial IDW poco después, y que funciona como secuela de las películas y el ya mencionado videojuego; este cómic ha recibido críticas positivas y ha mantenido buenas ventas ya por años. Esto es importante de resaltar puesto que tanto el juego como el cómic le permitieron confirmar a Sony que había interés del público en la franquicia y que ésta podía resultarles redituable.

Al mismo tiempo, Sony estaba sufriendo resultados negativos en sus películas debido a que en primer lugar, el estudio carece de franquicias explotables, y en segundo, a que no logran encontrar la manera adecuada de usar las que poseen, dejando a Sony Pictures prácticamente sólo con James Bond como su fuente de ingresos más notables debido al fracaso que resultó ser su serie de Amazing Spider-Man, la cual fue un desastre tan notable que murió en la segunda entrega y obligó al estudio a compartir al personaje con Marvel y a abandonar sus planes de un universo cinematográfico basado en los personajes del Hombre Araña, causando la cancelación de las películas de Venom, los Seis Siniestros y otro proyecto de superheroínas que llevaba el nombre clave “Glass Ceiling” y que posiblemente incluiría a la Gata Negra y a la Mujer Araña.

El cómic publicado por IDW vale mucho la pena

La debacle del universo cinematográfico de Spider-Man puso en problemas a la ejecutiva Amy Pascal, la encargada de manejar los proyectos que eran aprobados por el estudio, ya que los inversionistas demandaban ver resultados positivos. Otro punto a mencionar aquí es la cancelación del proyecto favorito de Pascal, la película “Glass Ceiling” que sería protagonizada por superheroinas, y la cual la ejecutiva deseaba que fuera dirigida por Paul Feig. Estando entonces en una posición en la que tenía que encontrar algo que generara interés y posibles ganancias rápidamente, Pascal empezó a evaluar usar Los Cazafantasmas como una posible tabla de salvación no sólo de su trabajo, sino de “Glass Ceiling”, que era su proyecto personal.

Debido a esto, Amy Pascal decidió combinar su idea de una película de superheroínas con Los Cazafantasmas, a fin de llevar, sin importar los costos, su proyecto a la gran pantalla. Esto podría parecer extraño ya que Pascal no usaría su propio dinero sino el del estudio, pero no lo es tanto ya que es común que los productores en muchas ocasiones insistan hasta que alguna de sus ideas aparece en una película. Lo que hace extraordinaria a esta situación, sin embargo, es que Pascal era ejecutiva de Sony Pictures en ese momento, por lo que debió tener más cuidado al manejar los recursos económicos del estudio y de los inversionistas, algo que no sucedió.

Ahora que hemos visto algunos antecedentes, procedamos al drama que se dio dentro de Sony Pictures, el cual comenzó cuando…

Ivan Reitman y Dan Aykroyd son sacados del proyecto.

Ivan Reitman fue hecho a un lado por Pascal.

El plan inicial de la directiva de Sony para filmar Los Cazafantasmas 3, era usar la idea de Dan Aykroyd y las notas del fallecido Harold Ramis, las cuales proponían una película en la que los cazafantasmas originales entrenan a una nueva generación de exterminadores de lo paranormal antes de retirarse, pero ejecutivos del estudio no querían usar al director Ivan Reitman, pues les parecía que Marc Webb era una opción más económica. Siendo que Reitman tenía por contrato el derecho de dirigir la película y no cedió a esta prestación, Amy Pascal le asignó a Webb el trabajo de dirigir las dos películas de Amazing Spider-Man.

Mientras esto sucedía, Reitman y Aykroyd comenzaron a trabajar en más ideas para su posible película desde el ángulo en el que el equipo original le pasaría la estafeta a un nuevo grupo de cazafantasmas. En una entrevista, Dan Aykroyd reveló que su guion estaba basado en viajes a otras dimensiones.

Es en este punto cuando las películas de Amazing Spider-Man fracasan, arruinando las esperanzas de un universo cinematográfico basado en el arácnido, y como se comprobó en los correos revelados por wikileaks, Amy Pascal no tenía mucha fe en las ideas de Reitman y de Aykroyd, por lo que empezó a trabajar bajo la mesa buscando activamente sacarlos a ambos, pero especialmente a Reitman, del proyecto. Pascal también comenzó a tratar de encontrar la manera de tener el control absoluto de la película, para lo cual usó su influencia sobre los otros ejecutivos del estudio a fin de conseguir su meta.

Finalmente, Pascal logró su objetivo de sacar a Reitman, llegando incluso al grado de escribir las declaraciones que Reitman debería decir a la prensa para justificar su salida, algo que al veterano director no le agradó, aunque negociaciones posteriores lograron que Reitman se hiciera a un lado.

Lo que sucedió con Reitman, así como las modificaciones a la historia que deseaba hacer Pascal, lograron finalmente molestar a Dan Aykroyd hasta el punto en que un ejecutivo de Sony tuvo que sugerirle a Pascal que el estudio debía darle un poco de amor a fin de obtener su cooperación. A juzgar por el giro de 180 grados de Aykroyd, se podría decir que Sony consiguió calmar al actor y guionista de manera efectiva, convenciéndolo de dejar la producción completamente en manos del equipo que estaba comenzando a formar Amy Pascal.

Pero a Sony aún le faltaba convencer a otros dos actores del elenco original, así que hablemos brevemente de…

Lo que pasó con Ernie Hudson y Bill Murray.

El entusiasmo de Bill Murray se nota a flor de piel...

Otro actor de la cinta original que expresó su descontento y desconfianza sobre este proyecto y que también fue tranquilizado por el estudio fue Ernie Hudson, quien interpretó a Winston Zeddemore en las primeras dos películas. Inicialmente, Hudson declaró que comenzar desde cero no era lo que los fans de la franquicia deseaban ver, y que cambiar sin explicación a los cuatro cazafantasmas por mujeres podría ser una mala idea. Al igual que Aykroyd, Hudson también realizó un giro de 180 grados luego de una reunión con ejecutivos del estudio.

Por otro lado estaba Bill Murray, quien interpretó al líder de los cazafantasmas, el doctor Peter Venkman, y que siempre se rehusó a participar en una nueva secuela de Los Cazafantasmas argumentando en varias ocasiones que los guiones no le convencían, hasta que finalmente explicó que en su opinión, no había manera de que él, Aykroyd y Ramis, pudieran superar la primer película o al menos igualar la segunda, razón por la cual no tenía deseos de volver a la franquicia. Aparentemente Murray tiene cierto control creativo por contrato sobre las películas de Los Cazafantasmas, por lo que su renuencia era un problema que podría descarrilar los planes de Amy Pascal. La razón por la cual Murray al final dobló las manos fue también revelada en los correos filtrados a Wikileaks por los hackers, ya que en ellos se descubrió que Amy Pascal usó al equipo legal de Sony Pictures, llegando al punto en que se decidió usar la amenaza de una “agresiva demanda legal” en contra de Murray si continuaba negándose a participar en el remake.

De este modo, una vez que Pascal obtuvo el control absoluto por distintos medios sobre la franquicia, comenzó a darle nueva forma a su proyecto de superheroínas, sólo que ahora sería en versión cazafantasmas, y fue en este momento que la ejecutiva de Sony llamó al único director que sabía no discutiría con su idea…

Paul Feig entra en escena.

Paul Feig, un director aliado de Amy Pascal.

Paul Feig es un director competente y capaz de realizar buenas comedias. Sus películas Bridesmaids y The Heat fueron bien recibidas y generaron altas ganancias relativas a su presupuesto, aunque debemos mencionar aquí que Feig no tenía hasta ese punto experiencia previa con películas que incluyeran elementos de ciencia ficción, y que jamás había dirigido una película con un presupuesto de más de $65 millones de dólares, por lo que dirigir el remake de Los Cazafantasmas era algo que le implicaría dos cosas que jamás había intentado hacer: manejar un presupuesto gigantesco y tratar de escribir un guion con aspectos de Sci Fi.

Es importante notar que Feig, inicialmente, no tenía interés en realizar la película, primero debido a su recelo a trabajar con Reitman y después debido a su desinterés por realizar una película en la que tuviera que ceñirse a un universo ficticio con reglas, historia y personajes ya establecidos, pues le parecía que eso limitaría su capacidad de hacer la película que le interesaba.

Es en este punto cuando Pascal finalmente consigue sacar a Reitman del proyecto, garantizando así que Feig podría tener el control creativo de la franquicia. Esto le provocó dudas a los inversionistas, pero Pascal les aseguró que Sony Pictures se beneficiaría de la nostalgia y popularidad de Los Cazafantasmas con la nueva película aún sin usar a los personajes originales ya que podrían usar el logotipo, música y otros aspectos conocidos para crear una conexión con los fans, una idea que al final fracasó por completo.

Volviendo a Feig, una vez que obtuvo control creativo sobre el remake, comenzó a desarrollar algunas de sus ideas para hacer una franquicia con varias secuelas las cuales incluían convertir a Las Cazafantasmas en miembros de una agencia gubernamental secreta, un villano que es capaz de convocar fantasmas del espacio exterior (Feig consideraba que fantasmas extraterrestres era una idea que vale un billón de dólares) y un numero de baile con cientos de bailarines en el centro de Nueva York.

Para estas fechas fue cuando sucedió el ya famoso y ya muchas veces mencionado “Sony Hack” que filtró a Wikileaks cientos de correos de la compañía, y eso provocó varios problemas entre los que están…

Amy Pascal sale de Sony, problemas de producción y más filtraciones a internet.

Paul Feig, demostrando cómo resuelve las cosas en Twitter.

Una de las consecuencias principales del “Sony Hack” fue la revelación de correos racistas mencionando a Barack Obama enviados por Amy Pascal, lo cual causó que fuera obligada a renunciar por el estudio, y aunque continuó como productora principal del remake de los Cazafantasmas, no pudo evitar que su remplazo, Tom Rothman, disminuyera el presupuesto de su proyecto de $160 a $144 millones de dólares, pero este es sólo uno de los problemas menores que comenzaron a aparecer en la producción.

Un usuario del foro de internet 4Chan que mencionó trabajar en el remake, indicó que había conflictos en la producción, entre ellos que la comediante Melissa McCarthy tenía constantes pleitos con Feig debido al guion; que la actriz Kristen Wiig, otra de las protagonistas, se mostraba abiertamente infeliz de haber aceptado participar en ese desastre, y también se mencionó que la agresividad de Feig en twitter se debía sobre todo a sus problemas con el elenco y a su temor de que el remake afectaría negativamente su carrera.

Es importante mencionar que esta información podría no ser 100% cierta dado que 4Chan es un foro con pésima reputación, pero lo que se menciona relacionado a Feig hace que partes de esa información puedan tener algo de verdad.

Cuando el primer corto publicitario de la cinta fue estrenado y se convirtió en el más despreciado en la historia de Youtube, Sony intentó hacer control de daños por medio de declaraciones a la publicación Deadline Hollywood, asegurando que otras cintas de los Cazafantasmas estaban en proceso, en particular una con un elenco masculino que estaría protagonizada por Chris Pratt y Channing Tatum y que sería dirigida por los hermanos Russo. Todo eso parte de los planes de Sony para un “universo cinematográfico” de los Cazafantasmas.  El objetivo era crear una secuela del remake, una película aparte con el grupo de Pratt y Tatum, y otra más en la que ambos equipos de Cazafantasmas tendrían que trabajar juntos para detener a Gozer, y como cereza del pastel, se pensaba incluso en una película para niños basada en Slimer, el “pegajoso” fantasma verde que es la mascota no-oficial de la franquicia.

Sobra decir que el día de hoy todos esos planes se han ido por el caño.

Volviendo a las filtraciones por internet, un empleado de Sony publicó en Reddit información sobre la trama del remake poco antes de que fuera estrenada en cines, justificando sus acciones mencionando que él y otros empleados recibían mal trato por parte de la empresa.

Con estos problemas encima, el equipo de marketing de Sony Pictures tenía que encontrar una manera de vender la película y salvar el remake, por lo que decidieron tomar el camino más equivocado posible el cual fue…

Sony crea una falsa controversia para vender el remake.

Sony descubriría que la audiencia no comparte los... eh... gustos de Paul Feig...

Al notar que el tráiler de la película no era bien recibido, Sony comenzó a censurar los comentarios. De hecho se reportó por los mismos usuarios de Youtube que los comentarios que mencionaban críticas constructivas comenzaron a desaparecer, dejando en su lugar sólo los más virulentos y agresivos. Estos comentarios fueron utilizados para intentar conseguir el apoyo, tal vez voluntario o involuntario, de diversas publicaciones que colocaron a todos los detractores de la película en el mismo grupo de misóginos infantiles.

El elenco y el director también aprovecharon para achacar cualquier crítica dirigida a su película a la discriminación por género, ignorando que la calidad de la cinta era la que estaba en entredicho. De hecho, Paul Feig y las cuatro actrices aparecieron en varias entrevistas para atacar a los fans de la franquicia, intentando crear la impresión de que sólo un nutrido grupo de trolls de internet atacaban la cinta y que lo hacían por su deseo de discriminar a las mujeres. Paul Feig incluso se convirtió en un agresivo guerrero de twitter, mandando literalmente al carajo a cualquiera que usara esa plataforma para criticar su remake.

La intención aparente era aprovechar la ola de corrección política que arrasa la opinión pública en los Estados Unidos desde hace un par de años, aunque el fracaso absoluto de este plan de marketing sólo consiguió demostrar tres cosas:
  • Insultar a los fans que son los que pagarían por ver tu película no es una buena idea.
  • La corrección política no debe ser el único punto de una campaña publicitaria.
  • Muchos críticos de cine en Estados Unidos (y en países de habla hispana) le tienen pánico a ser considerados políticamente incorrectos.
El resultado final fue que el plan del estudio para avergonzar a los fans y al público en general por medio de insultos para que de ese modo asistieran a ver la película a demostrar que no son misóginos fue un desastre de proporciones épicas.

Sin embargo, y en caso de que persista la duda acerca del “altísimo” número de comentarios negativos causados por la misoginia y la discriminación, procederemos a derribar ese mito por medio de un simple análisis a los números en Youtube del trailer de cine de este remake, y al hacerlo demostraremos que Sony ha manipulado la información para crear una controversia sexista en donde hay muy pobres, y pequeñas, bases para sentarla.

Veamos.

El punto en que Sony se apoyó para crear la controversia sexista fue el número de “dislikes” en el tráiler. Pero analizando esto un poco resulta que reclamar una injusticia de acuerdo al número de votos negativos es algo que simplemente no funciona.

Me explico: al momento de escribir estas líneas, el tráiler del remake tiene 39´954,303 visualizaciones, y el número de “dislikes” es de 1’008,127. Haciendo una sencilla operación matemática para obtener porcentajes, podemos ver que sólo el 2.52% de las personas que han visto este tráiler han dado “dislike”.

Sin embargo, Sony intentó hacer creer al público en general que todo aquél que veía el tráiler, o al menos la mayoría, estaba presionando el botón de dislike cuando en realidad, 97.5% de las personas que han visto el video no se molestaron en dar un “like” o un “dislike”.

Pero… ¿qué hay de los malignos comentarios de los malvados misóginos que se han exhibido en el internet? 

Pues que como ya dijimos unas líneas arriba, usuarios de Youtube reportaron que Sony comenzó a borrar comentarios con críticas serias, pero ese no es el punto principal. La idea que vende Sony es que la mayoría de los comentarios son negativos.

Y eso es mentira.

El tráiler tiene, en este momento, 295,812 comentarios, lo cual comparado con el número de visualizaciones, significa que sólo 0.74% de las personas que han visto este video han comentado algo. 

Vamos, que ni siquiera el 1% de quienes han visto el video han dicho algo al respecto.

Por lo tanto, podemos ver que la estrategia de Sony de hacer creer al público que la mayoría de los que veían el video escribían algún comentario lleno de insultos también se derrumba, pues el 99.26% de las personas que han visto el tráiler no han hecho ningún comentario al respecto.

¿Cuál es la conclusión? 

Simple. Si menos del 1% de quienes vieron el tráiler han comentado, y que entre esos comentarios hay positivos también, es fácil concluir que los comentarios negativos no llegan ni al 0.4% del total de personas que han visto el video.

Por lo tanto, se concluye que Sony trató de manipular la opinión pública para conseguir críticas favorables y para crear una narrativa que esperaban lograra convencer al público en general de que se estaba cometiendo una injusticia contra la película porque era estelarizada por mujeres, y basó este burdo intento de manipulación en números tan pequeños que seguramente cualquier estadista serio los consideraría de relevancia mínima.

Resultado.

Tal vez Sony habría tenido más suerte con estos Cazafantasmas...

Luego de una pésima campaña publicitaria basada en atacar al público, de usar la corrección política para conseguir buenas críticas (los críticos que dieron una alta calificación a la cinta en su mayoría dedican casi la totalidad de sus reseñas a quejarse de la discriminación y sólo unos pocos renglones a hablar de la película en sí) y en fabricar una controversia en dónde no había bases para ello, Sony consiguió el predecible resultado de alejar al público y sabotear su propio remake.

Esto quedó demostrado cuando la película se estrenó en segundo lugar en taquilla en Estados Unidos, y de allí sus ingresos se hundieron velozmente. La recaudación mundial hasta el momento es de $217 millones de dólares mientras que el costo total de la película fue de $244 millones ($144 millones de presupuesto más $100 millones para publicidad) si bien esto no suena tan mal, hay que recordar que los estudios reciben sólo alrededor de la mitad de lo que las películas ganan en cines, lo que significa que Sony sufrirá pérdidas económicas que oscilan entre los $70 y los $100 millones de dólares, convirtiendo al remake de los Cazafantasmas en un desastre completo.

Pero lo más lamentable es sin duda el daño que se le ha provocado a la marca de Los Cazafantasmas, que ha resultado ser tan severo que no sólo se canceló la secuela del remake, sino que se rumora que tendrán que pasar más de 10 años para que se pueda intentar otro proyecto en cine.

Y todo esto sólo para intentar ocultar que la nueva película tiene serios problemas de edición, guion y dirección.

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