miércoles, 21 de enero de 2015

Historia, propiedades y beneficios de la espinaca

©Infojardin
Breve historia:

La Espinaca (Spinacea Oleracea), conocida más que nada como el alimento favorito de cierto marinero de las tiras cómicas, es en realidad un alimento muy completo que en muchas ocasiones no recibe el reconocimiento que merece. Si bien es cierto que esta hoja de la familia de las Quenopodiodeáceas (a la que también pertenecen las remolachas, acelgas y la quinoa) es en muchas ocasiones limitada sólo a su uso en ensaladas, esta planta es en realidad bastante versátil y puede prepararse como el plato principal de una comida sin mucho problema.

La espinaca es una planta que se encuentra disponible todo el año, y que se cultiva con mayor éxito en climas cálidos o templados, aunque en estos días los mayores productores del vegetal son Alemania, Italia, China y los Estados Unidos.

En cuanto a su historia, se desconoce qué cultura o civilización se encargó de domesticar la hortaliza, aunque se acepta mayoritariamente que comenzó a comerse en Persia (hoy Irán) y de allí se extendió por Asia, llegando a China en el siglo Séptimo como un regalo de la monarquía Persa a los emperadores Chinos. Unos siglos más adelante (en el siglo XI aproximadamente), los árabes introdujeron la espinaca en España, en donde tuvo gran aceptación y para el siglo XVI su cultivo ya se había extendido por una gran parte de Europa, siendo particularmente popular en países como Italia, Holanda, Francia e Inglaterra.

Existe un mito que indica que las espinacas tienen un altísimo contenido en hierro pero esto es falso, y se debe simplemente a un error cometido por el científico E. Von Wolf, quien en 1870 publicó una serie de datos acerca de los nutrientes de la planta; estos datos fueron aceptados sin discusión hasta cerca de 1940 cuando fueron evaluados nuevamente y se descubrió que Von Wolf había cometido un error con un punto decimal, colocándolo de manera incorrecta y resultando en datos que indicaban erróneamente que la espinaca contenía diez veces más hierro de lo que contenía en verdad; de hecho, el perejil, la col y las acelgas contienen niveles similares de hierro y hoy sabemos que semillas como el garbanzo y las lentejas tienen un contenido de hierro mucho más elevado y que son una mejor fuente de este mineral en relación a la espinaca.

Variedades:

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La espinaca se cultiva en dos variedades para su consumo; la más conocida es la de hoja rizada, que se vende en manojos y mayoritariamente se come cocida debido a que posee una textura firme y crujiente en sus hojas. 

La otra variedad es la espinaca de hoja lisa, que es más pequeña que la anterior, de consistencia más suave y que normalmente se vende en bolsas y sin tallos. 

Es posible encontrar la llamada “espinaca baby” que en realidad son sólo espinacas de hoja lisa que han sido cosechadas antes de que la planta alcance su madurez y tienen un sabor un poco más suave a la versión adulta.

Las espinacas pueden consumirse crudas o cocidas, siempre es necesario lavarlas bien y desinfectarlas antes de comerlas, y aunque pueden comerse los tallos es mejor evitar los más gruesos y fibrosos. Es un vegetal bastante versátil, y puede comerse hervido, al vapor, frito, crudo y es un gran ingrediente para ensaladas, sopas, guisados, carnes y pescados.

Propiedades y beneficios:

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Esta hortaliza se distingue por estar compuesta mayoritariamente de agua, en lo cual es similar a las plantas de la familia de las leguminosas; la espinaca posee casi nada de grasa, pero compensa esto con un contenido considerable de proteínas para una planta de esta clase. Es además una buena fuente de fibra, aunque lo que convierte a la espinaca en un ingrediente importante para nuestra salud es su alto contenido de vitaminas y minerales.

La espinaca proporciona vitamina A, C y E, las cuales son todas potentes antioxidantes, y también es una fuente considerable de vitaminas del grupo B como son la B1, B3, B2 y B6, que ayudan a la producción de anticuerpos y glóbulos rojos, por lo que consumir espinaca ayuda a que nuestra sangre esté en buenas condiciones.

En cuanto a los minerales, como ya mencionamos la espinaca no contiene grandes cantidades de hierro, pero esto es compensado con un alto contenido en calcio, magnesio, potasio, sodio, fósforo y yodo; debido a su buen contenido en minerales, la espinaca es útil para ayudar al funcionamiento del intestino, los nervios y los músculos, y su contenido en calcio es benéfico para la salud de nuestros dientes y huesos.

La espinaca es buena para la salud visual debido a su alto contenido de vitamina A, y pueden apoyar en la prevención de la pérdida de visión y la aparición de cataratas. Este vegetal (aunado a otras verduras y frutas) también es de utilidad para mujeres embarazadas debido a su contenido vitamínico, pues favorece la adecuada nutrición del feto durante su desarrollo. El alto contenido de antioxidantes en las espinacas también es bueno para nuestro organismo, ya que permiten combatir los niveles altos de colesterol.

Sugerencias de consumo:
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Como se mencionó arriba, es posible preparar una gran diversidad de platillos usando las espinacas, por lo que mencionaremos tres posibles maneras de preparar este vegetal para disfrutarlo en nuestra mesa:

1. Sopa de lentejas y espinacas.

Es bastante sencilla de preparar, y para esto se necesitan alrededor de 300 gramos de lentejas ya hervidas, un atado de espinacas sin tallos, sal al gusto, un par de dientes de ajo rebanados, una cucharada de aceite de oliva, media cebolla en rodajas, una ramita de perejil y dos tazas de agua.

El proceso comienza una vez que se hayan lavado y desinfectado las espinacas y se cuenta con las lentejas ya preparadas. Una vez hecho esto es necesario sofreír la cebolla con la sal (es posible agregar pimienta aquí) y el ajo. Hecho esto, se agrega a la cebolla y ajo las dos tazas de agua y la ramita de perejil; cuando el agua comience a hervir se agregan las espinacas y se les deja cocinar por alrededor de cinco minutos, pasado este tiempo se agregan las lentejas ya coladas y se deja cocinar por unos cuantos minutos más, es posible incorporar algo del caldo de las lentejas si se desea.

2. Tortas de papa y espinaca.

Los ingredientes para esta receta son: medio kilo de papa, un manojo de espinacas grande, dos huevos, sal, pimienta y aceite de oliva.

La preparación toma algo de tiempo ya que es necesario primero hervir las papas y pelarlas, una vez hecho eso, se sofríen las espinacas con un poco de aceite de oliva y se sazonan con sal y pimienta. Posteriormente, haremos un puré con las papas y a este agregaremos las espinacas ya preparadas, si es necesario podemos agregar más sal en este momento. Una vez incorporadas las papas y las espinacas, se agregan los dos huevos y se mezclan bien a fin de poder elaborar tortas con el puré. Terminadas nuestras tortas, se procede a freírlas en aceite de oliva hasta que tomen un tono dorado. Pueden servirse con rodajas de jitomate y hojas de lechuga en caso de ser el platillo principal, o como acompañamiento de pollo o pescado asado.

3. Ensalada fresca de espinacas.

Para esta receta necesitaremos: medio manojo de espinacas, media lechuga, dos pepinos, tres jitomates, dos ramitas de hierba buena, aceite de oliva y cuatro rebanadas de pan.

La preparación de esta ensalada es bastante sencilla ya que la mayoría de los ingredientes se manejan crudos; una vez desinfectada la espinaca y la lechuga, se deberán partir en mitades y separar mientras los pepinos se pelan y se parten en rodajas, posteriormente procederemos a rebanar los jitomates y a separar las hojas de hierba buena. Una vez que tengamos los vegetales listos, se mezclarán todos en un contenedor y se dejan reposar. Las cuatro rebanadas de pan se parten en pequeños cubos, los cuales procederemos a freír en aceite de oliva hasta que se han tostado, es importante vigilarlos a fin de que no se quemen. La ensalada se sirve en un tazón y se decora con nuestros croutones caseros, acompañándola con el aderezo de nuestra preferencia.

Fuentes:

2 comentarios:

  1. Órale, no tenía idea de esta info, gracias por compartirla. Seré sincera, la verdad que no soy tan fanática de este alimento sin embargo lo como porque aporta valores nutricionales estupendos, además las recetas de espinacas son siempre muy variadas por lo que me permite comerlas, beberlas y así rescatar cada valor nutricional que me aporta. Además para la dieta son espectaculares.

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    1. Me da gusto que te agradara el artículo, gracias por comentar.

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