lunes, 19 de enero de 2015

7 franquicias cinematográficas que no pudieron despegar

En los años más recientes y más que en ninguna otra época, la obsesión de los grandes estudios de Hollywood es conseguir una franquicia viable capaz de generar múltiples secuelas o de lanzar un universo compartido similar a lo que ha logrado Marvel con sus personajes. Algunos estudios han tenido éxito al menos en cuanto a lanzar películas que ganan el suficiente dinero para generar secuelas se refiere, en particular las adaptaciones de novelas enfocadas a un público joven como fue Twilight/Crepúsculo o la reciente Juegos del Hambre. Pero por cada franquicia exitosa, los estudios se encuentran con películas que resultan incapaces de lanzar una cadena de filmes. Entre los fracasos más sonados de los últimos años podemos enumerar los siguientes.

1. Speed Racer/Meteoro



Ésta es una de las películas que afectaron la reputación de los hermanos Wachowski. Estrenada en el 2008, la película contó con un presupuesto de 120 millones de dólares de los que sólo pudo recuperar 43 millones en Estados Unidos y 50 millones en el mercado internacional para un total mundial de 93 millones de dólares de los cuales el estudio sólo recibió la mitad.

Meteoro fue destrozada por la crítica (y siendo honestos la película sí es mala) e ignorada por el público en general, por lo que terminó siendo un enorme fracaso que lastimó la carrera de los protagonistas, de los directores y no cumplió las expectativas del estudio por lo que futuras entregas fueron canceladas después del desastroso fin de semana de estreno.

2. Lemony Snicket: Una serie de eventos desafortunados


Lanzada al mercado en el 2004, durante la moda de adaptar libros de fantasía iniciada por Harry Potter, esta película, basada en una serie de 13 libros, contaba con ser la siguiente gran franquicia basada en novelas de este género. Con un presupuesto de 140 millones de dólares y ganancias mundiales totales de 209 millones de dólares, una secuela con un presupuesto más bajo estuvo contemplada por el estudio Paramount, pero el largo proceso de producción de la misma causó que los artistas infantiles crecieran y que el interés del público en la película se desvaneciera, al igual que las expectativas de futuras secuelas.

La película en sí es entretenida, está bien dirigida y cuenta con buenos efectos visuales e incluso llegó a ser nominada para cuatro Óscares ganando uno por Mejor Maquillaje. Estos días, sin embargo, la película está completamente olvidada y si se le recuerda, es sólo como una curiosidad en la filmografía de Jim Carrey más que cualquier otra cosa.

3. The Lone Ranger/El Llanero Solitario.


Producida por los estudios Disney en el 2013, esta película intento revivir al personaje representativo del Western, y no lo consiguió debido a tres factores importantes; el primero fue que la película tuvo un presupuesto de 215 millones de dólares, el segundo que la crítica la destrozó con justa razón y el tercero que el personaje no ha sido relevante por casi cuarenta años, por lo que esperar que fuera posible convertirlo nuevamente en un ícono cultural con una película cara, mal dirigida y mal actuada fue un monumental error por parte del estudio.

Algo más que debemos mencionar es que el género Western no ha sido exitoso en el mercado desde aproximadamente los años sesenta, y las pocas películas de vaqueros que se han producido desde entonces tienden a ser dramas como Baila con lobos que buscan el reconocimiento de la crítica y que no se distinguen por tener presupuestos muy altos. Debemos decir que esta no fue la primera vez que Disney decidió intentar revivir propiedades antiguas sólo para verlas fallar de modo catastrófico, como veremos más adelante en esta lista.

4. The Golden Compass/ La Brújula Dorada


Otro intento más de lanzar una franquicia basada en novelas de literatura fantástica capaz de rivalizar con Harry Potter y el Señor de los anillos, la Brújula Dorada fue lanzada en el 2007 y contó con un presupuesto de 180 millones de dólares, pero fue un fracaso total en Estados Unidos en donde sólo pudo recuperar 70 millones de la inversión total. Si bien a nivel mundial logró conseguir una recaudación de 370 millones de dólares, acuerdos de distribución mal manejados causaron que una gran parte de esas ganancias no llegaran a las manos del estudio, por lo que la cinta fue considerada comercialmente inviable.

Una segunda parte estuvo contemplada, pero la crisis económica de 2008 le provocó a los estudios New Line suficientes dificultades como para abandonar el proyecto definitivamente.

5. Eragon


Deseando una rebanada del pastel que significaba la manía de Harry Potter, los estudios Fox consiguieron la licencia para esta trilogía de novelas de fantasía y con la expectativa de ver enormes ganancias fruto de la adaptación, Eragon fue estrenada en cines en invierno del 2006. Con un presupuesto de 100 millones de dólares y una recaudación a nivel mundial de 250 millones, parecía que una secuela podía funcionar, pero factores como el que la recaudación en los Estados Unidos fue sólo de 75 millones de dólares, que la crítica y el público consideraran que la película era pésima y el alza en el costo de efectos especiales, provocaron que Fox decidiera no arriesgarse más.

Siendo completamente honestos, Eragon es probablemente la peor película de la lista, y el que esta mala copia de La Guerra de las Galaxias situada en el mundo del Señor de los anillos demuestra que al adaptar una novela también es importante saber elegir el material original.

6. I am number four/ Soy el número 4


Cuando el concepto de Crepúsculo se puso de moda y generó ganancias gigantescas, los estudios decidieron que tenían que competir usando la misma idea, por lo que varias películas utilizando este mismo ángulo fueron producidas y lanzadas al mercado fallando en su mayoría. Una de las que resultó ser un fracaso bastante considerable fue Soy el número 4, que en lugar de vampiros, intentó seducir a las chicas adolescentes con un extraterrestre guapo.

Estrenada el 2011, la película tuvo un conservador presupuesto de sólo 60 millones de dólares, pero ni siquiera el que fuera protagonizada por un modelo de ropa interior convertido en actor consiguió que el público objetivo se viera interesado; alcanzando ingresos a nivel mundial de sólo 94 millones y siendo totalmente destruida por la crítica, los estudios Buena Vista decidieron simplemente cancelar los planes de futuras entregas.

7. John Carter


En el 2012, los estudios Disney lanzaron al mercado esta película basada en el primer libro de la serie de novelas Barsoom escritas por Edgar Rice Burrough (el novelista creador de Tarzán). Si bien la película en sí no es un total desastre, tampoco es una excelente cinta, es en pocas palabras una película decente. Los problemas con John Carter son varios y casi todos pueden centrarse en una sola persona: el director Andrew Stanton.

Stanton, que había dirigido dos clásicos de Pixar (Buscando a Nemo y Wall-E) y tomado parte en varios de los otros éxitos de ese estudio, logró conseguir que los estudios Disney, temerosos que decidiera dejar Pixar, le cedieran el control completo de la película en cuanto presupuesto, dirección y marketing, lo cual al final terminó siendo un error costosísimo para el estudio.

La inexperiencia de Santon (que hasta este punto sólo había dirigido dos películas animadas), trabajando con actores y construcción de sets, efectos visuales en acción viva, y uso de cámaras y demás equipo no usado en producciones animadas confluyeron para que el presupuesto de John Carter se disparara hasta los 250 millones de dólares. Mientras tanto, la inexperiencia de Stanton con aspectos de Marketing y manejo de prensa así como su actitud negativa hacia los ejecutivos del estudio le causó conflictos con el equipo de publicidad de Disney, quienes no podían vender la película como ellos deseaban, pues por contrato Santon tenía la última palabra en ese aspecto también.

El resultado final fue que John Carter, una propiedad prácticamente desconocida que no había sido relevante en más de sesenta años, sólo consiguió 73 millones en Estados Unidos y 284 millones de dólares a nivel mundial. Los gastos de marketing, producción y distribución, sin embargo, le causaron a Disney pérdidas multimillonarias y futuras entregas de la serie basada en las novelas Barsoom fueron canceladas incluso aún antes del fin de semana de estreno. En cuanto a Stanton, este desastre destruyó por completo su carrera como director y lo obligó a refugiarse de nuevo en Pixar, en donde ha estado colaborando nuevamente en películas de animación aunque sin atisbo de que pueda algún día volver a dirigir una película de acción viva; de hecho, la única película que Pixar le ha confiado como director es la secuela de Buscando a Nemo.

Fuentes:

2 comentarios:

  1. Una serie de eventos desafortunados fue una gran pelicula!, no se por que no es apoyada :(

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    1. Si es buena, fue una lástima que no pudiera conectar mejor con el público.

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