miércoles, 28 de enero de 2015

El hígado graso.

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El hígado es el órgano interno más grande del ser humano, llegando a pesar kilo y medio en promedio en un adulto sano; está formado por cuatro lóbulos y es atravesado por venas y arterias que permiten la circulación de la sangre a través de la víscera. 

Sus funciones son vitales para nuestro organismo y estas incluyen:
  • ·         La síntesis de sustancias como el colesterol.
  • ·         La metabolización de los carbohidratos.
  • ·         La generación de bilis (la bilis es básica para el proceso de digestión de los alimentos).
  • ·         La formación de la glucosa.
  • ·         La síntesis del colesterol y la producción de triglicéridos.
  • ·         Desintoxicación de la sangre, puesto que el hígado transforma las sustancias tóxicas en inertes, así como la asimilación de fármacos y medicamentos.
  • ·     Funciona como depósito de sustancias como el glucoceno (que se convierte en glucosa) y también de varios minerales y vitaminas.
  • ·         En las mujeres, el hígado es el encargado de producir los glóbulos rojos para el feto durante el primer trimestre del embarazo.
  • ·         Y muchas otras más.

Debido a esto, mantener el hígado saludable por medio de una alimentación adecuada, consumo adecuado de agua para ayudarlo a mantenerse limpio y controlar nuestro peso es algo literalmente de vital importancia.

Sin embargo, existen diversos padecimientos que pueden afectar al hígado y limitar nuestra calidad de vida, entre éstos se destacan algunos como la hepatitis en sus diversas variantes la cirrosis hepática algunos síndromes como el de Gibert o los hepatocarcinomas (cáncer de hígado) y el hígado graso. Para la columna de hoy hablaremos de éste último padecimiento.

El hígado graso es una condición que se identifica cuando la grasa representa entre el 5 y10% del peso total del hígado, y esto puede provocar que se desarrollen enfermedades más graves con el tiempo. Esta condición puede provocarse por una mala alimentación y una vida sedentaria; el consumo de alcohol en exceso es también la causa principal de hígado graso en las personas que acostumbran las bebidas alcohólicas.

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En México, esta condición hepática ha ido en aumento debido a que la tendencia en nuestro país es hacia el sobrepeso. Según la Secretaría de Salud, se estima que más del 70% total de la población tiene algún tipo de obesidad, se considera que de ese porcentaje la mayoría desarrollará hígado graso y que el 25% podría desarrollar cirrosis hepática en un plazo de 10 años o menos, lo cual es un problema de salud considerable.

La enfermedad consiste en la acumulación de ácidos grasos y triglicéridos en los hepatocitos, es decir las células hepáticas, lo que puede generar fibrosis en el hígado el cual desemboca en daños permanentes o en una cirrosis. Algunas de las causas de esta condición además de mala alimentación y consumo de alcohol son:
  • ·         Problemas metabólicos.
  • ·         Obesidad.
  • ·         Diabetes tipo 2
  • ·   Tratamientos o consumo excesivo de fármacos como los corticoides, los estrógenos, la sulfasalacina (compuesto que contiene azufre y es usado para tratar la artritis), el paracetamol en dosis de 10 gramos por dosis (la dosis terapéutica es más de diez veces menor) entre otros.
  • ·         Enfermedades metabólicas hereditarias.
  • ·        Exposición a sustancias hepatotóxicas en el ambiente de trabajo como son los pesticidas y otros contaminantes industriales.
Este padecimiento es asintomático, es decir que no presenta síntomas notables, aunque en ocasiones se presenta pérdida de peso inexplicable o dolor abdominal en el lado derecho. Debido entonces a que no hay síntomas que delaten esta condición, la manera más certera de detectarla es por medio de una biopsia hepática, otros procedimientos que también se usan para dar un diagnóstico presuntivo son la realización de un análisis de sangre y en otros casos un ultrasonido o resonancia magnética. Es importante aclarar, que el único proceso que garantiza la detección de hígado graso y su nivel de afectación en el órgano es la biometría hepática.
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El tratamiento preventivo del hígado graso implica, como ya se ha mencionado, incrementar la actividad física, reducción de peso, evitar o reducir el consumo de bebidas alcohólicas y no tomar medicamentos de manera innecesaria. Implementar vitamina E y antioxidantes en nuestra dieta también ha demostrado ser efectivo para reducir el riesgo de desarrollar fibrosis en el hígado o una inflamación hepática.

Fuentes:
http://vidayestilomx.terra.com.mx/salud/interna/0,,OI3202093-EI5483,00.html -20 Ene. 2015

lunes, 26 de enero de 2015

La batalla del breakdance, cuando Breakin’ enfrentó a Beat Street

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Algo que es más común de lo que aparenta es que dos estudios de cine estrenen películas bastante similares el mismo año y con sólo unos cuantos meses de diferencia, con el resultado de que sólo una de las producciones conseguirá ser relevante para el público y también en taquilla. Como ejemplos de esto podemos mencionar Volcano y El Pico de Dante, ambas cintas sobre erupciones volcánicas o Armagedon e Impacto Profundo, las cuales estuvieron enfocadas en un meteorito en curso de colisión con la Tierra.

A principios de la década de los ochenta, en el momento en que el estilo de baile conocido como Breakdance estaba en lo más alto de su popularidad sucedió algo similar con dos  producciones dedicadas a presentar historias dentro del mundo de baile callejero del hip-hop de esos años, me refiero a la comedia-romántica-musical Breakin’ y al drama-musical Beat Street.

Si bien ambas películas tocan el mismo tema, lo hacen de una manera diametralmente distinta, por lo que no se puede decir que fuera de presentar escenas de jóvenes practicando este tipo de baile, las cintas sean similares. Era posible que ambas producciones alcanzaran relevancia popular pero en esta ocasión, solamente Breakin’ consiguió éxito en taquilla y una secuela, aunque debemos decir que la segunda parte, titulada Breakin’ 2: Electric Boogaloo tuvo resultados solamente moderados.

¿Qué fue lo que provocó entonces que una película triunfara sobre la otra?

Hay varias razones para esto, en particular que en 1984 el mercado era mucho más pequeño, lo que implica que no era tan fácil que pudiera soportar a dos películas de temas similares el mismo año, además de que la calidad de las películas también influyó en los resultados, eso sin mencionar el poder de distribución de las empresas detrás de cada una de las cintas.

Para entender más sobre esto, analicemos un poco a cada una de las películas, empezando por Breakin’
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Estrenada el mes de Mayo del 84 y producida por la difunta Cannon Films Group, esta cinta fue distribuida por Metro Goldwin Meyer con pocas expectativas ya que su presupuesto era bastante pequeño, de apenas poco más de un millón de dólares y la campaña publicitaria fue particularmente modesta. El resultado, por otra parte, fue extremadamente satisfactorio, ya que Breakin’ se estrenó como la película número 1 en Estados Unidos, desbancando a la popular Loca Academia de Policía de ese puesto y además, en un solo fin de semana, Breakin’ logró multiplicar en ventas de boletos seis veces su presupuesto. Para cuando la película fue retirada de los cines, había logrado la nada despreciable cantidad de 39 millones de dólares en Estados Unidos y una recaudación de 57 millones y medio a nivel mundial, lo cual la convirtió en más que un éxito para el pequeño estudio.

Corto de cine de Breakin'

La película cuenta con un elenco multirracial, lo cual era bastante raro en esos años, y con la participación en papeles estelares de varios de los bailarines de breakdance más populares de aquel momento, entre los que destacan Adolfo Quiñones y Michael Chambers, bailarines profesionales que tuvieron sus inicios en el baile callejero y que un año antes habían participado en Breakin’ and Enterin’ un documental alemán que mostraba el aspecto cultural del breakdance en los barrios multiétnicos de la ciudad de Los Ángeles. La participación de Quiñones y Chambers y la de otros bailarines del documental fue lo bastante destacada para que consiguieran los papeles estelares en Breakin’ sin tener que pasar por un proceso de audición.

Breakin’ está protagonizada por Lucinda Dickey, una bailarina profesional que fue contratada para el filme, y narra la historia de Kelly “Special K”, una bailarina de estilo clásico que intenta conseguir partes en teatro y cine sin tener mucha suerte debido a su estatura y estilo de baile que, por azares del destino, conoce a Ozone (Quiñones) y a Turbo (Chambers), dos bailarines callejeros que no sólo se convierten en sus mejores amigos, sino en la fuente de inspiración que la lleva a encontrar su propio estilo de baile y el éxito en el teatro en una producción musical.

Ahora pasemos a nuestra otra película,Beat Street.
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Esta cinta fue estrenada en Junio de 1984, producida y distribuida por Orion Pictures, y debido al manejo que da al tema del baile, se esperaban grandes cosas para esta película, aunque no logró conseguir sus objetivos puesto que en su fin de semana de estreno apenas llegó al quinto lugar de recaudación, aunque siendo justos tuvo que competir con Los Cazafantasmas, Indiana Jones: El Templo de la Perdición y Gremlins, y para completar el cuadro, Breakin’ aún estaba en exhibición por lo que el pobre resultado de Beat Street es completamente comprensible en este contexto.

Debido a estos factores, Beat Street tuvo una recaudación en Estados Unidos de sólo 16 millones de dólares y como no se conocen datos de cuánto recaudó a nivel mundial o de su presupuesto, no es posible determinar si la película le generó ganancias a Orion durante su periodo de exhibición aunque es muy posible que se obtuvieran por medio de ventas de la banda sonora.

Corto de cine de Beat Street

Estelarizada por un elenco multirracial en su mayor parte músicos y bailarines de cierto renombre en los círculos de rap y hip hop de la década de los ochenta que incluye a varios latinos en papeles importantes, Beat Street cuenta la historia de los hermanos Kenny y Lee Kirkland, sus deseos de alcanzar el éxito como DJ y bailarín respectivamente y su relación con su grupo de amigos, entre los que destaca Ramón, quien debido a su trágica historia termina convirtiéndose en el personaje más memorable de la película.

Beat Street se enfoca no sólo en el aspecto cultural del breakdance, sino que también toca elementos de la época como es el grafiti y la competencia por conseguir espacios en donde pintar entre los artistas urbanos, la dificultad de los DJs para conseguir trabajo en un mercado muy competido y los problemas que enfrentaban los bailarines callejeros para trascender la escena y ser contratados para aparecer en teatro o televisión.

Ya que conocemos a nuestras dos cintas, veamos por qué Breakin’ es más recordada y fue más popular que Beat Street.

Tenemos varios detalles que favorecieron a Breakin’; en particular que se estrenó primero y con menos competencia en las pantallas, aunque decir que esta es la única razón de su éxito en taquilla es falso. No debemos olvidar que Beat Street fue hecha pedazos por la titánica combinación formada por Cazafantasmas-Gremlins-Indiana Jones, pero el hecho es que a pesar de la presencia de esas otras tres cintas, por sí misma, Beat Street tampoco tenía muchas cosas a su favor.

El primer punto es que mientras Breakin’ usa la música y el baile estilo break como un trasfondo para presentar al espectador una comedia romántica que comparte el mensaje de que la amistad, el amor y el éxito pueden ser alcanzados con dedicación y entusiasmo, Beat Street se enfoca en dejar a su audiencia el mensaje de que sin importar lo que hagas, la vida no es justa y el ambiente musical es duro y cruel. Visto de este modo, es lógico que el público hubiera preferido una película con un mensaje positivo en lugar de un drama deprimente.

Batalla de baile en Beat Street

Un segundo factor son los personajes de las cintas. Breakin’ mantiene al elenco principal pequeño, con sólo un trío protagonista y uno rival, y centra la historia en la interacción y tribulaciones de los tres personajes principales por lo cual es más sencillo para el espectador relacionarse con ellos y seguir la historia con más facilidad, además de que las actuaciones de Dickey, Quiñones y Chambers, así como la dirección de Joel Silberg, son bastante sólidas. Mientras tanto, Beat Street sigue a un número mucho mayor de personajes, ya que además de los dos hermanos protagonistas, seguimos a sus intereses románticos, a Ramón, su esposa e hijo, a los padres de éstos, a sus compañeros de baile y a por lo menos otros ocho antagonistas, por lo que nunca hay un protagonista definido y las historias, en lugar de entretejerse adecuadamente, terminan diluyéndose y perdiendo importancia, causando que la historia pierda impacto en el espectador.

En cuanto a la calidad de los números de baile, eso es algo que podría decirse depende de las preferencias personales, pero a mi parecer las coreografías de Breakin’ son mejores y más entretenidas que las más largas y elaboradas que se presentan en Beat Street; de hecho, las batallas de baile en Breakin’ resultan más importantes para la historia de la película y su desenlace, mientras que en Beat Street no parecen tener gran peso en el guión y dejan la impresión de que la película incluso pudo haber prescindido de ellas.


Batalla de baile en Breakin'

El último punto es referente a la banda sonora, y esto es bastante interesante ya que Breakin’ tuvo un soundtrack más memorable aunque menos elaborado y con menos pistas que Beat Street. Esto no es algo relacionado a la calidad de la música, ya que ambos son muy buenos, sin embargo, la música está mejor utilizada para complementar las escenas en Breakin’ que en Beat Street.

Curiosamente, mientras que Breakin’ es más recordada por el público en general gracias a su combinación de comedia, romance, optimismo y mensaje de amistad, es ignorada por el mundo del Hip Hop; por otra parte, Beat Street sí es recordada por los miembros de este género musical debido al enfoque realista que muestra de ese ambiente y es casi totalmente ignorada por la gente que no pertenece al mundo de la música.

Dicho esto, las dos películas valen la pena, aunque personalmente, me parece que Breakin’ es una cinta que puede verse más de una vez y seguir siendo divertida, mientras que Beat Street es el tipo de película que se ve en una ocasión y no deja al espectador con deseos de volverla a ver.  

Calificación de Breakin' 7/10

Calificación de Beat Street 3/10

Fuentes:

miércoles, 21 de enero de 2015

Historia, propiedades y beneficios de la espinaca

©Infojardin
Breve historia:

La Espinaca (Spinacea Oleracea), conocida más que nada como el alimento favorito de cierto marinero de las tiras cómicas, es en realidad un alimento muy completo que en muchas ocasiones no recibe el reconocimiento que merece. Si bien es cierto que esta hoja de la familia de las Quenopodiodeáceas (a la que también pertenecen las remolachas, acelgas y la quinoa) es en muchas ocasiones limitada sólo a su uso en ensaladas, esta planta es en realidad bastante versátil y puede prepararse como el plato principal de una comida sin mucho problema.

La espinaca es una planta que se encuentra disponible todo el año, y que se cultiva con mayor éxito en climas cálidos o templados, aunque en estos días los mayores productores del vegetal son Alemania, Italia, China y los Estados Unidos.

En cuanto a su historia, se desconoce qué cultura o civilización se encargó de domesticar la hortaliza, aunque se acepta mayoritariamente que comenzó a comerse en Persia (hoy Irán) y de allí se extendió por Asia, llegando a China en el siglo Séptimo como un regalo de la monarquía Persa a los emperadores Chinos. Unos siglos más adelante (en el siglo XI aproximadamente), los árabes introdujeron la espinaca en España, en donde tuvo gran aceptación y para el siglo XVI su cultivo ya se había extendido por una gran parte de Europa, siendo particularmente popular en países como Italia, Holanda, Francia e Inglaterra.

Existe un mito que indica que las espinacas tienen un altísimo contenido en hierro pero esto es falso, y se debe simplemente a un error cometido por el científico E. Von Wolf, quien en 1870 publicó una serie de datos acerca de los nutrientes de la planta; estos datos fueron aceptados sin discusión hasta cerca de 1940 cuando fueron evaluados nuevamente y se descubrió que Von Wolf había cometido un error con un punto decimal, colocándolo de manera incorrecta y resultando en datos que indicaban erróneamente que la espinaca contenía diez veces más hierro de lo que contenía en verdad; de hecho, el perejil, la col y las acelgas contienen niveles similares de hierro y hoy sabemos que semillas como el garbanzo y las lentejas tienen un contenido de hierro mucho más elevado y que son una mejor fuente de este mineral en relación a la espinaca.

Variedades:

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La espinaca se cultiva en dos variedades para su consumo; la más conocida es la de hoja rizada, que se vende en manojos y mayoritariamente se come cocida debido a que posee una textura firme y crujiente en sus hojas. 

La otra variedad es la espinaca de hoja lisa, que es más pequeña que la anterior, de consistencia más suave y que normalmente se vende en bolsas y sin tallos. 

Es posible encontrar la llamada “espinaca baby” que en realidad son sólo espinacas de hoja lisa que han sido cosechadas antes de que la planta alcance su madurez y tienen un sabor un poco más suave a la versión adulta.

Las espinacas pueden consumirse crudas o cocidas, siempre es necesario lavarlas bien y desinfectarlas antes de comerlas, y aunque pueden comerse los tallos es mejor evitar los más gruesos y fibrosos. Es un vegetal bastante versátil, y puede comerse hervido, al vapor, frito, crudo y es un gran ingrediente para ensaladas, sopas, guisados, carnes y pescados.

Propiedades y beneficios:

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Esta hortaliza se distingue por estar compuesta mayoritariamente de agua, en lo cual es similar a las plantas de la familia de las leguminosas; la espinaca posee casi nada de grasa, pero compensa esto con un contenido considerable de proteínas para una planta de esta clase. Es además una buena fuente de fibra, aunque lo que convierte a la espinaca en un ingrediente importante para nuestra salud es su alto contenido de vitaminas y minerales.

La espinaca proporciona vitamina A, C y E, las cuales son todas potentes antioxidantes, y también es una fuente considerable de vitaminas del grupo B como son la B1, B3, B2 y B6, que ayudan a la producción de anticuerpos y glóbulos rojos, por lo que consumir espinaca ayuda a que nuestra sangre esté en buenas condiciones.

En cuanto a los minerales, como ya mencionamos la espinaca no contiene grandes cantidades de hierro, pero esto es compensado con un alto contenido en calcio, magnesio, potasio, sodio, fósforo y yodo; debido a su buen contenido en minerales, la espinaca es útil para ayudar al funcionamiento del intestino, los nervios y los músculos, y su contenido en calcio es benéfico para la salud de nuestros dientes y huesos.

La espinaca es buena para la salud visual debido a su alto contenido de vitamina A, y pueden apoyar en la prevención de la pérdida de visión y la aparición de cataratas. Este vegetal (aunado a otras verduras y frutas) también es de utilidad para mujeres embarazadas debido a su contenido vitamínico, pues favorece la adecuada nutrición del feto durante su desarrollo. El alto contenido de antioxidantes en las espinacas también es bueno para nuestro organismo, ya que permiten combatir los niveles altos de colesterol.

Sugerencias de consumo:
©Chef Oropeza
Como se mencionó arriba, es posible preparar una gran diversidad de platillos usando las espinacas, por lo que mencionaremos tres posibles maneras de preparar este vegetal para disfrutarlo en nuestra mesa:

1. Sopa de lentejas y espinacas.

Es bastante sencilla de preparar, y para esto se necesitan alrededor de 300 gramos de lentejas ya hervidas, un atado de espinacas sin tallos, sal al gusto, un par de dientes de ajo rebanados, una cucharada de aceite de oliva, media cebolla en rodajas, una ramita de perejil y dos tazas de agua.

El proceso comienza una vez que se hayan lavado y desinfectado las espinacas y se cuenta con las lentejas ya preparadas. Una vez hecho esto es necesario sofreír la cebolla con la sal (es posible agregar pimienta aquí) y el ajo. Hecho esto, se agrega a la cebolla y ajo las dos tazas de agua y la ramita de perejil; cuando el agua comience a hervir se agregan las espinacas y se les deja cocinar por alrededor de cinco minutos, pasado este tiempo se agregan las lentejas ya coladas y se deja cocinar por unos cuantos minutos más, es posible incorporar algo del caldo de las lentejas si se desea.

2. Tortas de papa y espinaca.

Los ingredientes para esta receta son: medio kilo de papa, un manojo de espinacas grande, dos huevos, sal, pimienta y aceite de oliva.

La preparación toma algo de tiempo ya que es necesario primero hervir las papas y pelarlas, una vez hecho eso, se sofríen las espinacas con un poco de aceite de oliva y se sazonan con sal y pimienta. Posteriormente, haremos un puré con las papas y a este agregaremos las espinacas ya preparadas, si es necesario podemos agregar más sal en este momento. Una vez incorporadas las papas y las espinacas, se agregan los dos huevos y se mezclan bien a fin de poder elaborar tortas con el puré. Terminadas nuestras tortas, se procede a freírlas en aceite de oliva hasta que tomen un tono dorado. Pueden servirse con rodajas de jitomate y hojas de lechuga en caso de ser el platillo principal, o como acompañamiento de pollo o pescado asado.

3. Ensalada fresca de espinacas.

Para esta receta necesitaremos: medio manojo de espinacas, media lechuga, dos pepinos, tres jitomates, dos ramitas de hierba buena, aceite de oliva y cuatro rebanadas de pan.

La preparación de esta ensalada es bastante sencilla ya que la mayoría de los ingredientes se manejan crudos; una vez desinfectada la espinaca y la lechuga, se deberán partir en mitades y separar mientras los pepinos se pelan y se parten en rodajas, posteriormente procederemos a rebanar los jitomates y a separar las hojas de hierba buena. Una vez que tengamos los vegetales listos, se mezclarán todos en un contenedor y se dejan reposar. Las cuatro rebanadas de pan se parten en pequeños cubos, los cuales procederemos a freír en aceite de oliva hasta que se han tostado, es importante vigilarlos a fin de que no se quemen. La ensalada se sirve en un tazón y se decora con nuestros croutones caseros, acompañándola con el aderezo de nuestra preferencia.

Fuentes:

lunes, 19 de enero de 2015

7 franquicias cinematográficas que no pudieron despegar

En los años más recientes y más que en ninguna otra época, la obsesión de los grandes estudios de Hollywood es conseguir una franquicia viable capaz de generar múltiples secuelas o de lanzar un universo compartido similar a lo que ha logrado Marvel con sus personajes. Algunos estudios han tenido éxito al menos en cuanto a lanzar películas que ganan el suficiente dinero para generar secuelas se refiere, en particular las adaptaciones de novelas enfocadas a un público joven como fue Twilight/Crepúsculo o la reciente Juegos del Hambre. Pero por cada franquicia exitosa, los estudios se encuentran con películas que resultan incapaces de lanzar una cadena de filmes. Entre los fracasos más sonados de los últimos años podemos enumerar los siguientes.

1. Speed Racer/Meteoro



Ésta es una de las películas que afectaron la reputación de los hermanos Wachowski. Estrenada en el 2008, la película contó con un presupuesto de 120 millones de dólares de los que sólo pudo recuperar 43 millones en Estados Unidos y 50 millones en el mercado internacional para un total mundial de 93 millones de dólares de los cuales el estudio sólo recibió la mitad.

Meteoro fue destrozada por la crítica (y siendo honestos la película sí es mala) e ignorada por el público en general, por lo que terminó siendo un enorme fracaso que lastimó la carrera de los protagonistas, de los directores y no cumplió las expectativas del estudio por lo que futuras entregas fueron canceladas después del desastroso fin de semana de estreno.

2. Lemony Snicket: Una serie de eventos desafortunados


Lanzada al mercado en el 2004, durante la moda de adaptar libros de fantasía iniciada por Harry Potter, esta película, basada en una serie de 13 libros, contaba con ser la siguiente gran franquicia basada en novelas de este género. Con un presupuesto de 140 millones de dólares y ganancias mundiales totales de 209 millones de dólares, una secuela con un presupuesto más bajo estuvo contemplada por el estudio Paramount, pero el largo proceso de producción de la misma causó que los artistas infantiles crecieran y que el interés del público en la película se desvaneciera, al igual que las expectativas de futuras secuelas.

La película en sí es entretenida, está bien dirigida y cuenta con buenos efectos visuales e incluso llegó a ser nominada para cuatro Óscares ganando uno por Mejor Maquillaje. Estos días, sin embargo, la película está completamente olvidada y si se le recuerda, es sólo como una curiosidad en la filmografía de Jim Carrey más que cualquier otra cosa.

3. The Lone Ranger/El Llanero Solitario.


Producida por los estudios Disney en el 2013, esta película intento revivir al personaje representativo del Western, y no lo consiguió debido a tres factores importantes; el primero fue que la película tuvo un presupuesto de 215 millones de dólares, el segundo que la crítica la destrozó con justa razón y el tercero que el personaje no ha sido relevante por casi cuarenta años, por lo que esperar que fuera posible convertirlo nuevamente en un ícono cultural con una película cara, mal dirigida y mal actuada fue un monumental error por parte del estudio.

Algo más que debemos mencionar es que el género Western no ha sido exitoso en el mercado desde aproximadamente los años sesenta, y las pocas películas de vaqueros que se han producido desde entonces tienden a ser dramas como Baila con lobos que buscan el reconocimiento de la crítica y que no se distinguen por tener presupuestos muy altos. Debemos decir que esta no fue la primera vez que Disney decidió intentar revivir propiedades antiguas sólo para verlas fallar de modo catastrófico, como veremos más adelante en esta lista.

4. The Golden Compass/ La Brújula Dorada


Otro intento más de lanzar una franquicia basada en novelas de literatura fantástica capaz de rivalizar con Harry Potter y el Señor de los anillos, la Brújula Dorada fue lanzada en el 2007 y contó con un presupuesto de 180 millones de dólares, pero fue un fracaso total en Estados Unidos en donde sólo pudo recuperar 70 millones de la inversión total. Si bien a nivel mundial logró conseguir una recaudación de 370 millones de dólares, acuerdos de distribución mal manejados causaron que una gran parte de esas ganancias no llegaran a las manos del estudio, por lo que la cinta fue considerada comercialmente inviable.

Una segunda parte estuvo contemplada, pero la crisis económica de 2008 le provocó a los estudios New Line suficientes dificultades como para abandonar el proyecto definitivamente.

5. Eragon


Deseando una rebanada del pastel que significaba la manía de Harry Potter, los estudios Fox consiguieron la licencia para esta trilogía de novelas de fantasía y con la expectativa de ver enormes ganancias fruto de la adaptación, Eragon fue estrenada en cines en invierno del 2006. Con un presupuesto de 100 millones de dólares y una recaudación a nivel mundial de 250 millones, parecía que una secuela podía funcionar, pero factores como el que la recaudación en los Estados Unidos fue sólo de 75 millones de dólares, que la crítica y el público consideraran que la película era pésima y el alza en el costo de efectos especiales, provocaron que Fox decidiera no arriesgarse más.

Siendo completamente honestos, Eragon es probablemente la peor película de la lista, y el que esta mala copia de La Guerra de las Galaxias situada en el mundo del Señor de los anillos demuestra que al adaptar una novela también es importante saber elegir el material original.

6. I am number four/ Soy el número 4


Cuando el concepto de Crepúsculo se puso de moda y generó ganancias gigantescas, los estudios decidieron que tenían que competir usando la misma idea, por lo que varias películas utilizando este mismo ángulo fueron producidas y lanzadas al mercado fallando en su mayoría. Una de las que resultó ser un fracaso bastante considerable fue Soy el número 4, que en lugar de vampiros, intentó seducir a las chicas adolescentes con un extraterrestre guapo.

Estrenada el 2011, la película tuvo un conservador presupuesto de sólo 60 millones de dólares, pero ni siquiera el que fuera protagonizada por un modelo de ropa interior convertido en actor consiguió que el público objetivo se viera interesado; alcanzando ingresos a nivel mundial de sólo 94 millones y siendo totalmente destruida por la crítica, los estudios Buena Vista decidieron simplemente cancelar los planes de futuras entregas.

7. John Carter


En el 2012, los estudios Disney lanzaron al mercado esta película basada en el primer libro de la serie de novelas Barsoom escritas por Edgar Rice Burrough (el novelista creador de Tarzán). Si bien la película en sí no es un total desastre, tampoco es una excelente cinta, es en pocas palabras una película decente. Los problemas con John Carter son varios y casi todos pueden centrarse en una sola persona: el director Andrew Stanton.

Stanton, que había dirigido dos clásicos de Pixar (Buscando a Nemo y Wall-E) y tomado parte en varios de los otros éxitos de ese estudio, logró conseguir que los estudios Disney, temerosos que decidiera dejar Pixar, le cedieran el control completo de la película en cuanto presupuesto, dirección y marketing, lo cual al final terminó siendo un error costosísimo para el estudio.

La inexperiencia de Santon (que hasta este punto sólo había dirigido dos películas animadas), trabajando con actores y construcción de sets, efectos visuales en acción viva, y uso de cámaras y demás equipo no usado en producciones animadas confluyeron para que el presupuesto de John Carter se disparara hasta los 250 millones de dólares. Mientras tanto, la inexperiencia de Stanton con aspectos de Marketing y manejo de prensa así como su actitud negativa hacia los ejecutivos del estudio le causó conflictos con el equipo de publicidad de Disney, quienes no podían vender la película como ellos deseaban, pues por contrato Santon tenía la última palabra en ese aspecto también.

El resultado final fue que John Carter, una propiedad prácticamente desconocida que no había sido relevante en más de sesenta años, sólo consiguió 73 millones en Estados Unidos y 284 millones de dólares a nivel mundial. Los gastos de marketing, producción y distribución, sin embargo, le causaron a Disney pérdidas multimillonarias y futuras entregas de la serie basada en las novelas Barsoom fueron canceladas incluso aún antes del fin de semana de estreno. En cuanto a Stanton, este desastre destruyó por completo su carrera como director y lo obligó a refugiarse de nuevo en Pixar, en donde ha estado colaborando nuevamente en películas de animación aunque sin atisbo de que pueda algún día volver a dirigir una película de acción viva; de hecho, la única película que Pixar le ha confiado como director es la secuela de Buscando a Nemo.

Fuentes:

miércoles, 14 de enero de 2015

3 efectos positivos de la música en nuestra salud.


Fabian Cruz

Hay pocas creaciones de la humanidad que cumplan un papel tan importante en nuestras vidas como la música, y quizás sólo la escritura y las matemáticas puedan tener una importancia similar.

La música es capaz de provocar emociones, de abrir canales de comunicación y de ayudarnos a pensar cuando no podemos concentrarnos entre muchas otras cosas más. Tomando en cuenta los efectos que tiene en nuestra vida, es válido preguntarnos cuáles son algunos de los efectos que la música tiene en nuestro cuerpo, y de eso se tratará la columna de hoy.

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 1.- La música nos ayuda a hacer ejercicio por más tiempo.

Uno de los efectos más interesantes de escuchar música es que incrementa nuestra capacidad para realizar ejercicio. Esto no es algo que sea un misterio, ya que la danza (que por cierto se ha comprobado provoca alegría en quien lo practica) es una actividad física que realizamos al ritmo de la música, lo mismo que los ejercicios aeróbicos y otros tipos de acondicionamiento muscular.

Sobre este respecto me parece interesante mencionar una investigación de 1911 realizada por el investigador americano Leonard Ayres, quien buscando factores que afectaran el desempeño de las personas durante sus periodos de actividad descubrió que, en promedio, un grupo de ciclistas pedaleaba más rápido y por mayor tiempo cuando escuchaban música de una banda que cuando lo hacían en silencio; esto es debido a que la música contiene elementos como la velocidad en el ritmo y el ‘factor de respuesta rítmica’ en el cuerpo, los cuales en pocas palabras sirven para medir qué tanto deseamos movernos al escuchar una canción en particular y de hecho, se ha observado que inconscientemente preferimos distintos tipos de música para distintos tipos de actividades.

La razón por la que escuchar música durante el ejercicio nos permite realizarlo por más tiempo o con un mejor ánimo se debe a que las composiciones musicales son capaz de mitigar las señales de fatiga enviadas por el cuerpo al cerebro, y esto se explica de la siguiente manera: la música compite por la atención de nuestro cerebro, lo que le permite ignorar las señales de cansancio al concentrarse en lo que escucha. Dicho eso, debemos hacer notar también que el efecto de la música funciona sólo con ejercicio moderado y de baja o media intensidad.

Por otro lado, y complementado lo dicho arriba, elegir la música adecuada para la actividad que vamos a desarrollar también es importante y factores como la velocidad de la canción, el ritmo y la empatía que tengamos con quien canta o la música que escuchamos han demostrado ser factores que pueden ayudarnos a mejorar el desempeño aunque en realidad, escuchar música que nos agrada es la mejor opción y la más disfrutable.

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 2. La música mejora nuestra capacidad de recuperación.

En varios estudios se ha descubierto que escuchar música clásica o instrumental provoca un efecto de tranquilidad en el cerebro, lo cual permite a la persona enfrentar de una manera más tranquila y eficaz tratamientos o situaciones médicas dolorosas, reduciendo las molestias provocadas por padecimientos como la artritis, reumas o problemas de disco hasta en un 21%, mientras que escuchar este tipo de música disminuyó los síntomas negativos de la depresión en un 25%.

Otros efectos positivos que se han descubierto muestran que este tratamiento musical ayuda a disminuir el dolor postoperatorio y el dolor postparto; además, escuchar música relajante antes y durante un proceso quirúrgico ayuda a complementar el efecto de la anestesia. Esto se debe a que la música con un ritmo tranquilo y bien ordenado ayuda al cerebro a liberar endorfinas, las cuales permiten al cuerpo combatir el dolor. Otros beneficios de la música clásica es que se ha observado que puede ayudar a pacientes con alta presión arterial a bajar los niveles de presión, reducir la migraña y ayudar en la recuperación de pacientes que han sufrido embolias.

La terapia musical, por lo tanto, puede ayudar a enfrentar las molestias de padecimientos como los ya mencionados pero eso no significa que puede substituir al tratamiento adecuado, es simplemente un complemento muy importante para el mismo que puede traer beneficios adicionales.

 
©legalproductivity.com
3. La música puede modificar nuestro estado emocional.

Como decía en el punto anterior, la música es capaz de ayudarnos a enfrentar la depresión, pero también nos ayuda en casos de ansiedad y esto se debe al efecto que las música tiene en varias áreas del cerebro, en particular el hipocampo, el lóbulo frontal y el lóbulo parietal. Esto debido a que estas partes del cerebro regulan nuestras respuestas emocionales, nuestros impulsos y nuestros sentimientos. Cuando funcionan de manera adecuada, las partes del cerebro mencionadas nos permiten tener el buen juicio necesario para actuar aceptablemente en las diversas situaciones que enfrentamos día con día, así como a mantener nuestro sentido común y pensamiento lógico.

Cuando una situación no esperada nos provoca una fuerte descarga emocional que puede causarnos tristeza o enojo, escuchar música de diversos géneros puede ayudarnos a sentirnos menos deprimidos o a recuperar la calma y esto es debido no sólo a que la música nos auxilia a que el cerebro libere endorfinas, también puede ayudar a que produzca serotonina, una hormona que nos permite sentirnos alegres y con bienestar, además de que también asiste con la producción de dopamina, un neurotransmisor que tiene el efecto de hacernos sentir bien y finalmente, la música también ayuda a que el cerebro libere norepinefrina, una hormona que es segregada cuando se llega a un estado de euforia en momentos de felicidad.

Dejando en claro que la música tiene efectos positivos, la pregunta que surge es, ¿qué tipo de música debemos escuchar? Si bien se mencionan los efectos positivos de la música clásica, no existe un tipo de música correcta ya que los gustos son completamente distintos de persona a persona, y en la mayoría de los casos, es mejor escuchar canciones que en nuestra experiencia ya nos han permitido alcanzar un estado emocional favorable.

Sin embargo, nunca está de más aventurarse un poco escuchando nuevos tipos de música o canciones de artistas que no conocemos a fin de cuentas, no perdemos nada y por el contrario intentándolo y por el contrario, podemos ganar mucho.

Referencias:
http://examinedexistence.com/how-music-changes-your-mood/