miércoles, 6 de agosto de 2014

Gabriel Vargas, creador de la Familia Burrón.



El maestro Gabriel Vargas Bernal
¡Yujuy, Regino, ya estoy de retache, traigo dos pavos de seis pechugas cada uno!
*Borola Burrón, llegando a su hogar tras cazar dos avestruces del zoológico de Chapultepec para su cena de año nuevo.


La historieta mexicana tiene pocos personajes que hayan dejado cimientos; entre los más notables podemos mencionar a Yolanda Vargas Duché y Sixto Valencia creadores de Memín Pinguín, a José Cabezas el creador de Hermelinda Linda, a German Butze creador de los Supersabios, a Hector Macedo el dibujante de los cómics de Las Aventuras de Capulina o a Eduardo del Río “Rius” creador de Los Agachados.

Un pilar más que podemos nombrar y que sin duda es el más importante de todos dada la gran relevancia de su obra, es el autor del que hablaremos en este artículo, el maestro Gabriel Vargas Bernal, creador de La Familia Burrón, Los Superlocos y Sopa de Perico.

Nacido en 1915 en Tulancingo, Hidalgo, el señor Vargas quedó huérfano de padre a muy temprana edad y su madre lo llevó, junto con sus hermanos, a la capital del país, en donde se despertó su interés en dibujar a los coloridos personajes que habitaban la metrópolis que se había convertido en su hogar, en la que residió hasta su muerte el 25 de Mayo del 2010.

Comenzó a trabajar como caricaturista a muy temprana edad, y para cuando tenía 17 años ya había rechazado una beca para estudiar dibujo en París a cambio de un trabajo en México, el cual no desperdició pues pronto consiguió la posición de Jefe del Departamento de Dibujo del periódico Excelsior. Fue también colaborador de otros caricaturistas de la época como Ignacio Herrerías y Ernesto García Cabral, además de publicar con dibujo de estilo realista algunas otras historias más, incluso llegando a incursionar en el género pulp.

Años después, y debido a su necesidad de obtener más recursos, Vargas decidió lanzarse de lleno al mundo de la historieta, y ganando un concurso organizado por José García Valesca propietario de la revista Pepín, Gabriel Vargas tuvo la oportunidad de colaborar creando así para ésta a los Superlocos (título que hacía referencia a los Supersabios de Butze, a quien Vargas admiraba) historieta que posteriormente, y debido a ciertas circunstancias bastante curiosas, cedería su lugar en 1937 a El señor Burrón o Vida de Perro, que introdujo por primera vez a los Burrones; esta publicación se volvió la favorita del público, por lo que dio el salto a revista individual como La Familia Burrón en 1952. 

La historia de La Familia Burrón, que narra las aventuras de una familia de clase baja que vive en un barrio popular de la ciudad capital, fue un éxito rotundo que llegó a vender en su época de mayor apogeo hasta 500 mil ejemplares, y que si contamos sus números desde sus inicios hasta el momento en que dejó de publicarse, alcanza más de tres mil ediciones publicadas, y es que siendo un trabajador incansable, Vargas laboró continuamente en La Familia Burrón durante 61 años ininterrumpidos en los que ni siquiera la enfermedad impidió que llevara a cabo su labor de entrega a su creación favorita, a la que llegó a describir en sus últimos años como lo único que lo hacía vivir.

Números de la revista "La Familia burrón"

 Es importante mencionar que Vargas se aventuró a crear su propia editorial en 1978, en donde siguió publicando historias de La Familia Burrón hasta 2009, momento en que cerró la legendaria historia impresa de Regino Burrón, Borola Tacuche, sus hijos Macuca, Regino chico y Fosforito (este último un niño rescatado de un padre abusador y borracho por Regino y adoptado así como uno de los Burrones) y el resto de los más de 50 personajes que Vargas creó para este universo con el número 1616 fechado en Agosto de ese año. En la actualidad, la editorial Porrúa ha publicado 14 tomos que recopilan casi todas las historias de la Familia Burrón en tomos de lujo con edición de pasta dura que pueden conseguirse, buscando un poco, en varias librerías o incluso ser compradas en línea en la página de la editorial.

Su trabajo y dedicación, así como su habilidad para retratar la vida cotidiana en los barrios pobres y a la vez hacer una mordaz crítica a la siempre presente corrupción en la sociedad mexicana le valieron a Gabriel Vargas varios reconocimientos y homenajes, entre los que destacan: el Premio Nacional de Periodismo en caricatura en 1983; también, en 1987 se produjo una radionovela de 30 episodios basados en La Familia Burrón como homenaje a su trayectoria. Se le otorgó el Premio Nacional de Ciencias y Artes (en el área de Artes y Tradiciones populares) en 2003 y su obra fue homenajeada por el Servicio Postal Mexicano en 2004 con una estampilla dedicada a Borola Tacuche; además, en 2007 fue reconocido como Ciudadano Distinguido de la Ciudad de México.

Hombre reservado y tímido, Gabriel Vargas expresó sentirse apenado de que una persona como él, que no había cursado ni siquiera la secundaria, recibiera homenajes y la admiración de miembros de la comunidad intelectual como Carlos Monsivais o Sergio Pitol, pero lo cierto es que la habilidad de Vargas para usar el lenguaje del mexicano común se convierte en fiel representante de un momento particular del siglo XX en la capital del país, pues términos como el cantón para referirse a una casa o matona para hablar de una pistola son parte del habla popular fielmente retratado por sus personajes que durante décadas aparecieron en el que sin duda es su trabajo más emblemático: La Familia Burrón

Enlaces:
Algunos episodios de la radionovela de la Familia Burrón los pueden escuchar aquí:
http://www.porrua.mx/

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