miércoles, 16 de julio de 2014

6 Mitos acerca de la diabetes.


En la actualidad tenemos un problema de salud llamado Diabetes que genera dificultades que para muchos de nosotros pasan desapercibidas ya que no hay una campaña de alta penetración en los medios que alerte a la población sobre los riesgos y consecuencias de este padecimiento y esto es en extremo lamentable. Es cierto que podemos recibir información adecuada en hospitales y otros centros de salud, pero me parece que debería ser más accesible.

Esta falta de información es aún más alarmante cuando recordamos que la diabetes es un padecimiento predecible; medidas como realizar ejercicio por 30 minutos al día, limitar el consumo de grasas y azucares, dejar de fumar y reducir el consumo de alcohol, monitorear nuestra presión arterial, vigilar nuestro peso y sobre todo consultar a un médico son acciones que pueden marcar una gran diferencia.

Estoy seguro de que todos conocemos a alguien que sufre de este padecimiento y debido a que existe mucha desinformación respecto a la diabetes, en esta ocasión abordaré seis de los mitos más comunes relacionados con esta enfermedad a fin de colaborar un poco compartiéndolos con ustedes.


Mito 1: Ingerir comida o azucares en exceso causa diabetes.

Esto es falso. Comer mucha azúcar no es un determinante (aunque tampoco es bueno para la salud). En realidad, la diabetes aparece cuando algo afecta la habilidad de nuestro cuerpo para convertir la comida que ingerimos en energía; eso quiere decir que nuestro organismo usa los alimentos para producir glucosa, y la glucosa le da energía a nuestras células. El páncreas produce insulina, una sustancia que ayuda a nuestro cuerpo a utilizar la glucosa. Cuando aparece un problema que afecta este proceso se presenta la diabetes.

Esto no significa que la diabetes tipo 1 y tipo 2 sean lo mismo. La diabetes tipo 1 sucede cuando el páncreas no produce insulina, lo que provoca que la azúcar se acumule en la sangre y que el enfermo tenga que tomar insulina para poder llevarla a sus células. Este tipo de diabetes comienza por lo general en la niñez o en personas jóvenes.

La diabetes tipo 2 sucede cuando el páncreas no produce la insulina suficiente para las necesidades del organismo, cuando la insulina no funciona de manera adecuada dentro del organismo o cuando se presentan estos dos factores al mismo tiempo. Debemos mencionar que la diabetes tipo 2 puede aparecer en cualquier edad y que la obesidad hace que sea más posible desarrollarla.

Mito 2: La insulina causa daños al organismo.

Muchas personas que tienen diabetes piensan que la insulina les provocará reacciones adversas y por ello se resisten al tratamiento, cuando en realidad la insulina es lo que los mantiene con vida. En realidad, lo que causa estos malestares no es la insulina, sino las reacciones adversas provocadas por los niveles bajos de glucosa. Para evitar esto, cuando se está en tratamiento con insulina es necesario mantener un registro constante de los niveles de azúcar en la sangre para así poder evitar los problemas causados por una baja de la misma.

Mito 3. La obesidad provoca diabetes.

Como ya lo dijimos, el sobrepeso sí es un factor, pero los antecedentes médicos familiares son más importantes. Muchas personas con obesidad no desarrollan diabetes tipo 1 (cuando el páncreas deja de producir insulina) y se quedan en tipo 2, mientras que personas con peso normal pero con historia familiar de diabetes pueden llegar a desarrollar diabetes de tipo 1.

Mito 4. La diabetes aumenta el riesgo de contagio de otras enfermedades.

No. La diabetes no hará que una persona sea más vulnerable a enfermedades infecciosas. Sin embargo, una persona con diabetes puede sufrir mayores complicaciones cuando contrae algún padecimiento causado por virus, como por ejemplo la gripe o influenza, por lo que debe tenerlo en cuenta y vacunarse o recibir tratamiento cuando sea necesario.

Mito 5. Un diabético aprende a determinar sus niveles de azúcar por sí mismo.

Esto también es falso. Un diabético puede sentir los síntomas relacionados a niveles de azúcar bajos por otras razones como alguna infección de las vías respiratorias o cambios de presión, o quizás orine demasiado por un problema en sus tractos urinarios y no porque sus niveles de glucosa han subido más de lo normal. Un diabético no puede confiarse y debe, siempre, revisar sus niveles de azúcar para estar seguro de su condición en cualquier momento.

Mito 6. Un diabético deberá comer alimentos distintos a los de los demás.

Esto es falso. Si tomamos en cuenta que las necesidades de una dieta balanceada indican que debe incluir frutas, verduras, granos y alimentos con proteínas y grasas saludables, encontramos que es posible organizarse para que una persona que padece diabetes pueda planear su alimentación de manera que no sea necesario cocinar aparte para ellos. Simplemente es cuestión de organizarse correctamente a fin de mantener un plan adecuado que sea benéfico para todos, pues una alimentación sana ayudará a todos los miembros de la familia.

Es importante recordar que un cambio de estilo de vida, por muy difícil que parezca, es la llave para alcanzar y mantener un mejor estado de salud y prevenir enfermedades. Quizás no sea sencillo hacerlo sólo, por lo que no debemos olvidar que podemos pedir el apoyo de nuestra familia y amigos para conseguirlo y sobre todo, recordar que la orientación médica es insustituible.

Siempre hay tiempo para dedicar a nuestra salud, sólo es cuestión de decidirnos a hacerlo.

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